La ignorancia, la apatía y el desprecio de los políticos han causado que desde hace 10 años Rosario se hay convertido en la ruta principal del narcotráfico en Argentina.

Rosario, Argentina. El análisis impone analizar tres aspectos concatenados ,a saber:  situación estratégica de Rosario, situación política- policial, análisis del narcotráfico.

Situación estratégica de Rosario

La ruta 34 que llega desde Bolivia recorriendo 2 mil kilómetros prácticamente sin controles camineros; la ruta 11 que llega desde Paraguay también sin férreos controles y finalmente la hidrovía Paraguay, Paraná y Plata (PPP), permiten el arribo de cargamentos  del narcotráfico sin mayores inconvenientes a nuestra ciudad desde donde se distribuyen al interior del país y en la misma ciudad ya que un millón y medio de habitantes es rentable para su negocio.

El rio Paraná es una avenida de aproximación que permite volúmenes importantes, el tránsito de barcazas desde Asunción y Curumba con un control prácticamente inexistente y nulo, que incentiva el uso de la vía, ya que permite desembarcar el cargamento sobre lanchas y canoas a lo largo de todo su recorrido, negándole a la Prefectura Naval Argentina la revisación de mercaderías.

El fracaso rotundo de los controles aéreos por medio de radares, aviones y hasta despliegue circense del Ejército sin ningún tipo de apoyo legal ya que fueron solo maniobras políticas para los medios de comunicación, con resultados donde los delincuentes controlaron por medio de reconocimientos, tanteos y provocaciones, la nula capacidad para interrumpir el tránsito de aviones a las pistas sobre territorio argentino desde Paraguay y Bolivia para desembarcar los cargamentos. Hoy los famosos radares, escudos y nombres rimbombantes de controles, no existen.

Hubo pilotos militares de la Fuerza Aérea que se retiraron muy jóvenes porque cuando llegaban al aeropuerto de Resistencia, los taxistas y remises avisaban a Paraguay: “llegó el piloto”, “se prendió el radar” ridiculizando el accionar militar.

La gran libertad de acción para trasladar cocaína y marihuana ha permitido el desplazamiento territorial sobre la ciudad de Rosario de grandes cantidades que abastecieron las “ venas blancas” sobre todos los barrios de Rosario en los cuatro puntos cardinales.

Naturalmente se necesitaron espacios físicos y hombres para distribuir tamañas cantidades de mercaderías, así la logística y el personal quedó instalado y rentado, en todo el territorio a disposición del material  ilegal ingresado.

Situación policial provincial

La ignorancia, la apatía, el desprecio y la desatención del fenómeno narco de nuestra clase política, en estos casos los partidos Justicialista y el socialismo, permitieron el avance indiscriminado sobre el territorio provincial de las estructuras mafiosas que  traficaron en silencio y sin oposición se fueron instalando con fortalezas en la ciudad.

La miopía política y la teoría del avestruz ignoraron el proceso de asentamiento, a tal punto que los designados para la tarea de seguridad de la provincia y la ciudad era personajes sin la más mínima información del proceso narco.

Solo se dedicaron a destruir la estructura policial, realizando purgas y persecución solo para la prensa.

Por ejemplo, aniquilaron las estructuras jerárquicas de mando, desechando la carrera de los oficiales y suboficiales para nivelarlos hacia la horizontalidad vaciando el comando y el mando .

La policía es perseguida por controles internos indiscriminados, lo que llevó a una desmotivación total y absoluta, desentendiéndose del cumplimiento de la misión policial para solo sobrevivir y cobrar el sueldo. Pasaron de ser policías a empleados públicos.

Los políticos progresistas y de izquierda ideologizada destruyeron las estructuras policiales, negaron por desconocimiento el fenómeno en desarrollo y hoy por medio de una prensa cómplice no se hacen cargo de la derrota.

No existen policías heridos o  muertos, el Policía no combate, le quebraron la voluntad de vencer.

El policía como todos los seres humanos, tiene la necesidad básica psicológica de pertenecer a una institución prestigiosa y a un grupo de camaradas que se desplace con unión y camaradería detrás de un objetivo, pero eso no existe, no pertenece a una institución sino a una comunidad administrativa pública, donde solo cumple horarios.

Además las prebendas ilegales que recibían del juego clandestino y la prostitución, con diferentes leyes, no les permitió más recaudar dinero de la ilegalidad y corrupción.

Antes, los jefes policiales les permitían a sus subalternos salir a recaudar a las rutas , pero la presencia de los celulares y las grabaciones subrepticias, cercaron la libertad de acción que les daba la soledad de la ruta vacía, silenciosa y recaudatoria .

En consecuencia la Policía se fue posicionando cerca de las mafias de la droga, donde comenzaron a recibir importantes ganancias, solo por el silencio y la inacción y desaparecidas las estructuras piramidales de mando, orden y disciplina, sin formación de principios y valores en las escuelas, jefes y subordinados comenzaron a conectarse con los circuitos mafiosos de la droga. Hemos visto aun enfrentamiento entre pares, desaparecidas y niveladas las jerarquías, con enfrentamientos violentos con policías con bandas diferentes.

Situación del Narcotráfico hoy

* La situación estratégica de la ciudad de Rosario con referencia a Bolivia, Paraguay y la hidrovía y el desplazamiento de la droga por esos canales sin controles ordenados y organizados.

* La incomprensión y el desconocimiento de la clase política , progres y no progres del fenómeno de la droga, posicionando personajes nefastos e inútiles que desconocen factores de inteligencia, conducción y liderazgo de la Policía, como así también convivencia con ilegales, recaudando para la política.

* El vaciamiento de las estructuras de mando policial desde el punto de vista de la conducción, jerarquía, mando y ejecución.

* La nueva cultura de formación educativa policial, sin valores y principios rectores para enfrentar el narcotráfico, con cultura fofa y anodina, que permite que se reciban ciudadanos sin los conceptos rectores policiales y solamente administrativos con cursos de solo un año, con profesores progresistas e ideologizados .El General San Martin le llamaba “la maldita educación”.

* La incorporación policial desde sectores con residencias en la villas y sectores marginados que solo llegan para conseguir un trabajo público.

* La persecución a los policías mediante estructuras de control políticas, que sin fundamentos los separan de la fuerza.

* La desmantelación de grupos y unidades de reunión de información e inteligencia sobre la delincuencia y el narcotráfico para obtener información que permita asesorar y asistir a los mandos superiores y a la conducción política.

* La participación política y policial en hechos de corrupción adheridos a las “venas blancas”.

Todo lo anterior permite inferir que el narcotráfico ha llegado para instalarse definitivamente y desde hace 10 años, muy poco pero vertiginoso avance, con una fuerza y raíces firmes y sólidas.

El desarrollo de la maniobra clandestina tiene diferentes fases del desarrollo, pero ya advertimos la rendición, temor y paralización de la clase política, ante el avance violento de las estructuras que tomaron el territorio en kioscos, bunkers, esquinas , barrios, prácticamente en toda la ciudad cometen asesinatos impunemente y a pesar que la justicia por medio de la detección de los teléfonos celulares ha logrado éxitos importantes, el crecimiento de la “mancha blanca” no se detuvo, todo lo contrario.

Han provocado desafíos en las mismas narices de la Policía desplegada con fuerzas nacionales y provinciales en la ciudad. Públicamente los ridiculizan aún desde las cárceles, en televisión mandan mensajes de violencia a los mismos jueces y a sus bases para continuar con el negocio y la violencia.

Han atacado con grupos comandos y caravanas policiales para liberar presos con grandes éxitos. Y todavía no son profesionales, solo audacia y violencia.

Con bases de fuego, engaños y emboscadas ingresaron a unidades penitenciarias liberando presos desde afuera con éxitos y creatividad sorprendente.

El poder del dinero conseguido de la venta de estupefacientes en cantidades exorbitantes  les permite participar ahora en negocios legales de difícil detección, mesas de dinero, financieras, compra de vehículos de alta gama y participación en negocios inmobiliarios con los cuales van demostrado el poder en el crecimiento económico de las estructuras mafiosas.

Toda operación militar tiene un objetivo: conquistar y mantener el terreno, pues eso es lo que hacen los narcos porque allí venden su mercadería y por eso combaten, mueren y matan. Sin el territorio, el negocio no funciona, ahí no llegan ni la Policía ni la justicia.

Rosario debe tener más de 50 sicarios entrenados y con experiencia, que a cualquier hora del día amenazan y ejecutan operaciones armada; estos sicarios van creciendo y ascendiendo dentro de la organización y también mantienen libertad de acción para ejecutar hechos por fuera de las estructuras de los narcos, ofreciendo sus servicios al  mejor postor aún en ámbitos de comercio, sindicatos etc.

Estos jóvenes asesinos crecerán y serán jefes de organizaciones, hoy tienen 20 años; los soldaditos quieren ser coroneles y sus pergaminos están asentados en violencia extrema, arrojo y valor, ya que su estilo vale mucho en esos ámbitos mafiosos.

La mafia de antaño, contenía a estos personajes dentro de la organización con un jefe, aquí no, son incontrolables, saltan de objetivo a objetivo económico, son especialistas y pertenecen a una nueva casta de asesinos a sueldos.

Finalmente, ahora llegará el tiempo de amenazar policías, jueces y fiscales y necesitan que suene el escarmiento y pronto lo harán.

Nadie interrumpe el camino hacia adueñarse del territorio de la ciudad de Rosario, pronto comenzarán los secuestros, el control de  espacios, galpones, campos, country y casas, el secreto, miedo, violencia y territorio, se los permite.

Por eso, las falacias, de la maldita casta política, única responsable del caos, de que “son tira tiros” o “ se matan entre ellos” es propio de los ignorantes políticos sin voluntad y cobardes, no poseen el mínimo conocimiento profesional para combatir al narcotráfico y  solo permiten la marcha inexorable hacia la instalación definitiva de estos talibanes de la droga .

Pronto… secuestros de compatriotas y asesinatos de opositores; la velocidad de la violencia, acompaña el exponencial negocio ilegal.

No hay varias soluciones, las guerras se ganan cuando se logra interrumpir el desplazamiento del enemigo y se logra el control total del espacio y aquí se desplazan con drogas, armas y dinero dentro y fuera de la ciudad, ni siquiera, a pesar de traer fuerzas federales se logró la disuasión, menos la conquista y consolidación del terreno, ni pensar en persecución y destrucción .

Una sola solución, equipos de policías y gendarmes especializados y bien entrenados en el extranjero, profesionales con sistemas de inteligencia y contrainteligencia de alto impacto, equipos analíticos de información con alta tecnología de  seguimiento, detección y detención. Hombres con voluntad de vencer,  capacitados, educados en la lucha por salvar nuestra ciudad y el futuro y con leyes que los protejan.

Compromiso político nacional, con control de fronteras, alianzas con países vecinos, radares, aviones, controles de rutas y ríos.

Solo pensar que tienen brigada contra el fuego de las islas con helicópteros, camionetas y lanchas para controlar “arrieros de lagunas”, indigna tanta estupidez política.

Una Brigada de Control del Narcotráfico, planeamiento  y acción, instalada en la ciudad de Rosario con respuesta rápida y unificadas con otras fuerzas de seguridad , con jueces y fiscales ad doc.

En 30 años nada hicieron, ahora o nunca.

Estamos a tiempo; de profesionales. 
 

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