La encuesta de victimización del INEGI no es confiable

El INEGI publicó la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2013 (con datos de 2012), con la cual trata de reconocer la magnitud real del delito, es decir, tanto los crímenes denunciados como aquellos que lo fueron (cifra oculta). Pero sus datos no son confiables.

Para demostrar mi aseveración pongo a consideración los datos de robo de vehículos, delito de importancia crucial porque es el único respecto al cual hay forma de validar los datos de la encuesta por un método distinto a la encuesta misma.

Es una constante universal que este delito presente una cifra oculta muy baja, pues las víctimas tienen tres incentivos muy grandes para denunciar: es requisito indispensable para reclamar el pago del seguro (26% de los vehículos están asegurados); la esperanza de recuperar el vehículo (la recuperación ronda el 40%) y ponerse a salvo frente al uso de su propiedad robada para cometer otros delitos.

Por tanto y a diferencia de lo que ocurre con el resto de los delitos, la cifra oculta del robo de vehículos no suele ser superior a la denunciada: se denuncia en promedio el 85% y el restante 15%, no.

Sin embargo, según la encuesta del INEGI en 2012 fueron robados 622,462 vehículos, cifra muy superior a la 232,833 del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Es decir la cifra oculta no sería inferior a la de denunciados sino 198% superior, lo cual es altamente improbable.

Y digo esto no porque crea que los datos de las procuradurías son confiables, sino porque sí lo son los una entidad privada independiente como es la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), que en 2012 reportó el robo de 73,878 unidades. La cifra es consistente con la tasa de aseguramiento del 26%, pues los vehículos robados asegurados fueron el 35% de los robados según cifras oficiales.

De ser ciertos los datos del INEGI, la AMIS debería haber registrado cuando menos 162 mil robos (26% del total) y no casi 79 mil.

Si del único delito en el que los datos de la encuesta del INEGI pueden ser validados por métodos distintos a la encuesta misma, hay estas inconsistencias ¿cómo confiar en los datos sobre los demás delitos en que no hay formar de verificar? Pues no se puede confiar.