La seguridad y el espejo de la bruja

Según el famoso cuento infantil Blancanieves, la bruja se hizo de un espejo mágico que en lugar de reflejar la realidad, proyectaba la imagen que ella deseaba, donde siempre resultaba la más bella del mundo.

Al igual que la bruja del cuento, los gobernantes en lugar de tratar de conocer la verdad sobre sus acciones, prefieren una versión idealizada con la que buscan engañar a los gobernados.

Este ha sido el caso de los llamados consejos “ciudadanos” de las instituciones del sistema de justicia penal, en particular de las policías y las procuradurías. Los titulares de las dependencias y sus jefes políticos vienen designado a los integrantes de esos consejos “ciudadanos” entre sus amigos más aduladores. Así ha sido desde que por ley se estableció el Sistema Nacional de Seguridad Pública en 1996.

Estos consejos fueron la respuesta de los gobernantes al surgimiento de movimientos espontáneos que han reclamado la seguridad a la que los ciudadanos tenemos derecho. Se trataba entonces de suplantar los interlocutores naturales en la materia, por un conjunto de paleros que se han dedicado a cantar loas a quienes los designaron.

Toda esta farsa ha sido altamente dañina, al reducir la presión para que los gobernantes cumplan con sus obligaciones y además ha tenido un costo para los contribuyentes. Aunque no forman parte de la burocracia, los consejos han consumido recursos públicos y, encima, los gobernantes han pagado los favores a sus aduladores y no de su bolsillo, por supuesto.

Lo que por años fue una sospecha, se ha comprobado como un hecho. Como parte de la apertura de la cloaca de la PGR en la administración anterior, sobre todo cuando era dirigida por Marisela Morales, ahora se sabe que a quien ella designó presidente del consejo “ciudadano” de la dependencia, fue generosamente retribuido por sus zalamerías. En efecto, el señor Alejandro Puente Córdoba se benefició económicamente como prestador de servicios de la institución a la que en teoría tenía que evaluar.

Bajo la nueva administración ese consejo fue suprimido, pero quedan muchos que siguen contribuyendo a la permanencia de la crisis de seguridad en nuestro país, porque la rendición de cuentas ha sido suplantada con la farsa del autoelogio.