Nueve meses sin política eficaz de seguridad

La proximidad del primer informe del gobierno del Presidente Enrique Peña impone una evaluación de su desempeño en seguridad pública. Y la conclusión es que sigue careciendo de una política eficaz en la materia, que permita reducir delitos, como fue su promesa de campaña y que le hizo ganar la elección presidencial.

En términos de cifras oficiales, observamos que mientras los homicidios declinan, aumentan los secuestros y las extorsiones. De mantenerse las tendencias, 2013 podría concluir con alrededor de 18% menos asesinatos que en 2012, pero 20% más secuestros denunciados y 30% más extorsiones denunciadas.

Pero tanto en los delitos que bajan como en los que suben, las tendencias no parecen responder a las novedades de política aplicadas por la presente administración, sino a la inercia. Desde finales de 2011 vienen declinando los asesinatos y desde otoño de 2012 vienen creciendo los plagios.

De cualquier modo no se puede demeritar que siga bajando la violencia homicida (podría haber repuntado), pero tampoco se puede soslayar el aumento de secuestros y extorsiones. El mayor número de plagios en la historia de México se dio en 2012, pero en 2013 el récord podría ser superado.

Al gobierno del Presidente Peña le tocó enfrentar un problema nuevo, el de las autodefensas. Pero éste sólo es el síntoma de un problema mayor: la profundización del viraje de los grupos criminales a actividades delictivas más allá del narcotráfico. En varios puntos del país el crimen organizado tiene más poder que las autoridades formales: disputa al Estado los monopolios de la violencia y las exacciones.

Al respecto no ha habido la respuesta que la gravedad del caso reclama. Llama la atención que en el caso de Aquila, Michoacán se aplique todo el rigor de la ley a miembros de autodefensas, pero no se proceda igual contra los grupos criminales que provocaron su surgimiento.

La mayor carencia de la política del gobierno actual es no considerar a la impunidad el problema prioritario. Las autodefensas que han surgido y las que surgirán, son resultado de que los grupos criminales impunemente extorsionan a la población. Esto requiere atención urgente y efectiva, sobre todo en Chilpancingo, que está al borde del estallido.