Destaque global

En un estudio de las 50 ciudades más peligrosas del mundo, México ha destacado de manera notable. ¡Vaya distinción! En el listado de las 50 urbes más violentas del planeta hemos colado a DOCE de nuestras principales ciudades, y con amplio margen.

Esto incluye el subcampeonato mundial, pues Ciudad Juárez quedó en el segundo lugar de entre las más peligrosas del planeta, casi desbancando a San Pedro Sula, Honduras.

El estudio se realizó empleando las cifras de homicidios per cápita en el 2011 y fue elaborado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal A.C., una ONG.

Se observa en el estudio que en el ranking de las 50 más peligrosas del planeta los primeros 20 lugares se los lleva América Latina, pero dentro de la América Latina México se come casi solo el pastel, pues colamos a un mayor número de ciudades candentes por encima de otros: ¡nueve!

El orden de peligrosidad de esta docena de ciudades mexicanas "destacadas" por inseguras es el siguiente:

(En orden descendiente de peligrosidad de acuerdo al ranqueo mundial).

2.- Ciudad Juárez
4.- Acapulco
7.- Torreón
8.- Chihuahua
9.- Durango
13.- Culiacán
15.- Mazatlán
16.- Tepic
18.- Veracruz
28.- Nuevo Laredo
38.- Monterrey
47.- Cuernavaca

Este singular fenómeno explica, entre otras cosas, por qué -como dio a conocer la Coparmex- la violencia le cuesta al País como casi punto y medio de su Producto Interno Bruto.

Pero, a la inversa, este resultado no cuadra con el hecho de que México siga siendo sacudido por la violencia, pese a los "éxitos" que dice tener el Gobierno mexicano en la captura -o neutralización- de los capos del crimen organizado.

Según esto, 25 cabecillas han sido capturados -o neutralizados- desde el 2009: mas ello no ha impedido que en el 2011 hayamos "roto récord" y colemos a tantas de nuestras ciudades al ranking mundial de urbes peligrosas.

Debe llamarnos la atención que ciudades como Monterrey, predominantemente industrial y hasta hace poco pacífica, entren al listado, o que la idílica y bucólica Cuernavaca sea ahora peligrosa borrando su fama de destino favorito para el descanso.

O que playas turísticas de fama mundial como Acapulco y Mazatlán se hayan estropeado y sean repudiadas por el turismo, dada la fama de peligrosas que ahora tienen.

¿Qué nos está pasando?

Sin duda que retrocedemos, estamos pagando un elevadísimo precio a consecuencia de la guerra que se libra contra el narcotráfico en términos de la pérdida de la paz social.

Tristemente, no parece que estén relacionadas la captura o neutralización de capos con la reducción de la violencia.

Quizás sería prudente que el próximo Gobierno (porque al saliente ya no le cayó el veinte) entendiera que no sólo basta ir por las cabezas de las organizaciones criminales, hidras de mil testas, sino que se requieren estrategias integrales de múltiples frentes para acabar con la violencia y restaurar la paz.

Siendo que de eso se trata, y no de coleccionar "trofeos", un replanteamiento de esta guerra se antoja aconsejable.