En seguridad, Calderón no pudo II

Felipe Calderón no sólo no pudo con la inseguridad, sino que deja al país en una situación cualitativamente peor a la de hace 6 años: con el riesgo creciente de que México caiga en la condición de Estado fallido, en el cual grupos armados tienen un poder paralelo – y a veces superior- al del Estado.

Voy a citar un solo ejemplo actual de esta realidad: el terror impuesto por grupos criminales en el municipio de Urique, Chihuahua.

El 14 de septiembre del presente año en dicho municipio, un grupo de sicarios penetró en las instalaciones de la mina El Sauzal y secuestró a dos empleados. Debido a una gestión de directivos de la mina los empleados fueron liberados, pero bajo la amenaza de que si denunciaban los hechos, sufrirían un atentado.

Como los directivos de la empresa de antemano habían pedido ayuda al gobierno federal y la del estado, los matones cumplieron su amenaza y atacaron la mina El Sauzal, con saldo de un herido de bala. En consecuencia los directivos de esta mina y los de la mina contigua de la empresa Dia Bras, decidieron cerrar las instalaciones y desalojar a todos los empleados.

Hay antecedentes de la agresión. El 7 de febrero de 2011, un velador de la mina Dia Brass de México fue asesinado por sicarios que trataron de robar maquinaria. El 30 de mayo de 2011 un grupo de 30 hombres armados tomó el control de una localidad durante cuatro días. Un grupo criminal mantiene retenes permanentes en los caminos y roba y veja a los proveedores de las minas que provienen del vecino municipio de Choix, Sinaloa.

Resulta increíble que los soldados de la 42 zona militar general no detecten dichos retenes o que su comandante, el general Antonio Meza Santos, se queje de falta de personal para cubrir el área bajo su responsabilidad ¿Acaso el ejército no cuenta con más de 250 mil efectivos?, ¿cómo que no puede?, ¿necesita ayuda externa?, ¿quizás "cascos azules" de Naciones Unidas?

Si las mineras se van, los habitantes de Urique sufrirán un cataclismo económico. Es como si un día todas las empresas transnacionales abandonaran México. Impedir esto es obligación ineludible de Felipe Calderón, quien será presidente de México hasta el 30 de noviembre de 2012 ¿O él y sus colaboradores, ya lo olvidaron?