Acusan a Sedena de comprar equipo para espionaje

En un año, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) compró equipo de espionaje e inteligencia con un valor de 5 mil millones de pesos, capaz de intervenir teléfonos móviles para escuchar las conversaciones de sus usuarios, espiar su mensajería instantánea, y extraer de ellos los mensajes de texto, correos electrónicos, listas de contactos, fotografías e incluso operar las cámaras de manera remota y activar el micrófono para poder escuchar las voces de las personas que estén cerca del teléfono. Otros de los equipos comprados por la Defensa también permite la obtención de imágenes a través de las paredes.

De marzo de 2011 a marzo de 2012, la Sedena pagó por adjudicación directa a una sola compañía, Security Tracking Devices, S.A de C.V, con sede en Jalisco, casi 5 mil millones de pesos para la adquisición de los equipos, de acuerdo con copias de los contratos.

Fuentes militares aseguran que una parte de los equipos están a disposición de un grupo de altos mandos del Ejército mexicano, encabezados por el general Augusto Moisés García Ochoa, director general de administración de la Sedena.

De acuerdo con la información recabada, este grupo de funcionarios militares utilizan esta tecnología para ejecutar diversas tareas, entre ellas la del espionaje político. Otra parte del equipo adquirido es operado directamente por el área de la Sedena encargada de las labores de inteligencia, que es la Sección Segunda del Estado Mayor de la Defensa Nacional.

Sedena niega compras para espionaje

La Secretaría la Defensa Nacional se desmintió ayer las versiones difundidas sobre la adquisición, en menos de un año, de equipo tecnológico y de radiocomunicación para trabajos de inteligencia y espionaje, cuyo costo ascendió a casi 5 mil millones de pesos.

La dependencia afirmó en un comunicado que las adquisiciones fueron realizadas con apego a la ley, al presupuesto de la institución y con el objetivo de satisfacer las necesidades para el cumplimiento de sus misiones legalmente encomendadas.

"Forman parte de los proyectos que esta Secretaría materializa para la modernización del Instituto Armado, que le permitan estar a la vanguardia de los avances tecnológicos y contar con las herramientas adecuadas que requiere para cumplir de manera integral todas y cada una de sus misiones en beneficio del Pueblo de México.

"El equipo y material adquirido es destinado a los diferentes organismos que integran esta Dependencia, para el desempeño de las funciones que por ley les corresponden, y no quedan a disposición de "altos mandos" para ejecutar tareas de espionaje político... se niega categóricamente que dichas adquisiciones se hayan hecho con la finalidad de realizar actividades ilícitas", enfatizó la Sedena en el texto.

Por la mañana, la periodista Carmen Aristegui dio a conocer en el noticiario de MVS y en su página de internet cinco contratos de las compras de la Sedena que fueron asignados a la empresa Security Tracking Devices S.A. de C.V., a través de un proceso de adjudicación directa.

Entre los mecanismos adquiridos, según consta en los documentos exhibidos en la página de internet de la conductora, están aquellos con capacidad para extraer mensajes de texto, lista de contactos, registro de agenda, monitoreo de correo electrónicos, intercepción de voz, audio ambiental y mensajería instantánea.

La tecnología tiene potencial para capturar imágenes de pantalla de los dispositivos móviles, así como acceder y manipular los sistemas de archivos.

Incluso el Ejército podría procesar llamadas con mayor nivel de encriptación y será capaz de activar un dispositivo y escuchar el entorno aun cuando una conversación haya concluido.

Los documentos fueron firmados por el director General de Administración de la Sedena, el General de División Augusto Moisés García Ochoa, y otros funcionarios castrenses.

El primer contrato data del 25 de marzo; el segundo, del 1 de abril; el tercero del 27 de julio y el cuarto del 8 de noviembre, todos en el año 2011 y amparan las cantidades de 249 millones 999 mil 999 pesos, 200 millones de pesos, mil 160 millones de pesos y mil 68 millones 499 mil 499 pesos.

El último fue signado en marzo por 2 mil millones de pesos.