La increíble oferta de seguridad de Enrique Peña

El ofrecimiento de reducir en 50% los homicidios, secuestros y extorsiones – de ser electo Presidente de la República – es un punto a favor del candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, pues expresa un compromiso concreto.

El problema es que resulta cuando menos muy dudoso que lo cumpla, si se considera dos hechos fundamentales: los medios que propone para lograr su objetivo y la experiencia de gobierno del PRI respecto a seguridad pública.

Desde que la publicación de un artículo de su pluma en el Financial Times en enero de 2011, Peña dejó claro que su estrategia central contra la violencia y la delincuencia era “reducir la desigualdad de oportunidades en nuestro país, tomando como base la cobertura universal de seguridad social: la cobertura de salud, pensiones y prestaciones por desempleo (…) también necesitamos una educación de calidad”. Y para financiar eso se propone aumentar los impuestos al doble de su nivel actual, según da a entender.

Esto, por supuesto no hará bajar el crimen, sino empobrecernos a todos (menos al gobierno, claro). Creer que Los Zetas y los integrantes de los otros grupos criminales andan en lo suyo porque no tienen una beca, es no entender nada. En la línea de complacer a los criminales, la única manera en que Los Zetas dejen de saquear Pemex sería entregarles completa la empresa.

Pero lo que hace menos creíble que Peña cumplirá su compromiso de reducir 50% la violencia, es la experiencia ante el problema de su partido y de él como gobernador.

México tiene 12 de las 50 ciudades más violentas del mundo (con las tasas más altas de homicidio) y de esas 10 corresponden a entidades federativas que en los últimos años han sido gobernadas mayormente por el PRI. De las 50 jurisdicciones subnacionales más violentas del mundo, 7 son mexicanas y de éstas 6 han estado gobernadas por el PRI. Entre 2007 y 2010, diez entidades federativas sufrieron incrementos en los asesinatos de entre 200% y 1,000% y de ellas, 8 han estado gobernadas por el PRI.

En 2011 la propaganda pro-Peña decía que él había bajado en el Estado de México los homicidios en más de un 50%. Ahora ya no dice eso, pues demostramos que las cifras fueron falseadas.

¿Usted cree que EPN cumplirá su promesa? ¡Yo menos!