En el DF no bajó crimen con paz y amor

Andrés Manuel López, el por segunda vez aspirante de la izquierda a la Presidencia de la República, enfrenta un pequeño dilema : si dice que él va resolver la inseguridad en el país según su ideología, tendrá que mentir, como lo ha hecho desde el inicio de su nueva aventura; si, por el contrario, dice la verdad sobre cómo –según su propia experiencia- controlar al crimen, entonces tendría que admitir que eso sólo se puede mediante una política “de derecha”.

Según la ideología de López, los autores de más de 50 mil asesinatos y similar cantidad de secuestros desde 2007, no son más que pobres víctimas del neoliberalismo carentes de amor y empleos (…o becas). Y supuestamente gracias a los empleos y al amor ni bajo el gobierno de López ni bajo el de sucesor Ebrard, el Distrito Federal llegó a sufrir el nivel de violencia que hoy padecen Chihuahua, Nuevo León o Tamaulipas.

Y por supuesto que el DF no es Chihuahua, pero en ello nada tuvieron que ver ni el empleo ni el amor para los criminales. Entre 2005 (no hay datos de años anteriores) y hasta 2011 la entidad federativa con la tasa promedio más elevada de desempleo fue precisamente el DF: 6.38%, frente a la tasa promedio nacional de 4.43% o la de Chihuahua de 5.13% (ahí están los datos del INEGI para quien guste revisarlos).

El alto nivel de desempleo en la capital no sorprende: entre 1999 y 2009 tuvo el porcentaje más bajo de creación de nuevas unidades económicas (15% mientras que la media nacional fue de 69% y en Chihuahua del 42%). Asimismo entre 1997 y 2010 el DF fue la segunda entidad federativa con el menor crecimiento económico, sólo superado por Chihuahua. Pero la caída del estado norteño es reciente y consecuencia (no causa) de la violencia, pues mientras que, por ejemplo entre 2003 y 2007 el PIB nominal en el DF creció 42% en Chihuahua aumentó 47%.

Si en el DF bajo los gobiernos perredistas los índices criminales descendieron no fue porque se dio empleos, becas o amor a los delincuentes…
sino cárcel.

La población penitenciaria de la ciudad aumentó entre 1997 y 2011 en más de seis veces y aquí se castiga a más de 50% de los homicidas (y en Chihuahua ¡a 2%!). En suma, si el DF no está como Chihuahua es por políticas “de derecha” ¡Guau!