Recuperemos y defendamos el derecho a las armas

La Constitución de 1857 en su artículo 10 reconocía así el derecho humano a poseer y portar armas: “Todo hombre tiene derecho de poseer y portar armas para su seguridad y legítima defensa. La ley señalará cuáles son las prohibidas y la pena en que incurren los que las portaren.”

La Constitución original de 1917 aunque más restrictiva que su precedente, aún reconocía el derecho a las armas:

“Art. 10.- Los habitantes de los Estados Unidos Mexicanos tienen libertad de poseer armas de cualquiera clase, para su seguridad y legítima defensa, hecha excepción de las prohibidas expresamente por la ley y de las que la nación reserve para el uso exclusivo del Ejército, Armada y Guardia Nacional; pero no podrán portarlas en las poblaciones sin sujetarse a los reglamentos de policía.”

Cuando menos en este asunto los constituyentes de 1857 y 1917 se revelaron sabios. Ellos entendieron lo que la mayoría de políticos y activistas “progresistas” no entienden: que el Estado es incapaz de proteger de la violencia a los gobernados todo tiempo en todo lugar, pues la única manera de hacerlo sería asignando a cada ciudadano un policía en calidad de guardaespaldas para que lo protegiera las 24 horas del día. Cómo eso es imposible, no sólo es justo sino sensato que las personas puedan defenderse por sí mismas cuando no pueda hacerlo un agente del Estado autorizado.

Hoy en la práctica el derecho a la portación de armas ha sido anulado y el derecho a poseerlas en el hogar está muy vulnerado. La máxima arma que la ley autoriza para que persona pueda defenderse de los hampones que irrumpen en su casa, es un revólver calibre 0.38, que tiene un poder de fuego y detención muy limitado.

Así las personas inocentes han sido arrojadas (desarmadas) a los lobos por políticos hipócritas, que no dudan en rodearse de guaruras armados y usan el derecho que a los demás nos niegan.

Ahora que la burocracia de Naciones Unidas ha comprado la baratija ideológica de la prohibición de armas que vende Amnistía Internacional, ¿qué harán nuestros políticos?, ¿prohibir hasta los revólveres en el hogar? Ante el inminente tiro de gracia al derecho a la autodefensa, debemos reclamar la restauración del artículo 10 de la Constitución de 1857.