¿Ya se nos olvidó cómo fue secuestrado Fernando Martí?

Hace poco más de tres años, en el Distrito Federal, fue secuestrado Fernando Martí, quien después sería asesinado por sus captores, pese al pago del rescate.

Pero Fernando no carecía de protecciones contra un eventual secuestro. Viajaba en un vehículo blindado conducido por un chofer y acompañado por un guardaespaldas armado ¿Cómo pudo entonces ser secuestrado?

Porque a Fernando, a su escolta y a su chofer los hicieron descender del vehículo en donde estaban seguros ¿Y cómo le hicieron los policías y demás secuestradores para hacer descender a Martí y a sus acompañantes del vehículo en donde habrían estado a salvo de permanecer ahí?

¡Mediante un retén policial!

En el Distrito Federal hasta 2006 no había retenes, porque los gobernantes los sabían inútiles contra el crimen y sólo útiles para que los policías cometieran toda suerte de abusos contra los automovilistas.

Y por cierto, mientras los perredistas fueron oposición en el Distrito Federal habían condenado los retenes por ser un abuso de poder.

Y por supuesto que los retenes son una violación a los derechos humanos, a las garantías de libre tránsito, inviolabilidad personal y presunción de inocencia. Yo emplazo a los gobernantes que autorizan este atropello a que digan en qué parte de la Constitución se faculta a los policías a detener conductores cuando se les pegue la gana y a catearlos. No hay retenes en ningún país libre; sólo bajo las dictaduras.

Pero en 2006 el entonces jefe de la policía capitalina, Joel Ortega empezó a poner retenes en algunas vialidades y a partir de 2007 en más puntos de la ciudad, por órdenes del jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard Casaubón. Gracias esos retenes anticonstitucionales autorizados por Ebrard, el joven de apenas 14 años de edad, Fernando Martí, fue secuestrado y asesinado. Sin los retenes, hoy viviría.

Ninguna lección sacó de ello Marcelo Ebrard, cuyo desprecio por los derechos del individuo sólo es superado por su soberbia. Ahora los retenes proliferan en la capital del país como si viviéramos bajo estado de sitio y lo mismo pretende el jefe de Gobierno del DF se replique en todo el país. Y el atropello de las garantías individuales irá en aumento, hasta que otra persona inocente, como Fernando Martí, sea secuestrada y asesinada…