Proceso ejerce su 'derecho' a la calumnia

En la edición 1801 la revista Proceso hace imputaciones calumniosas contra mi persona y cita fuera de contexto mi artículo “Dime con quien marchas y te diré que quieres”, publicado en Milenio Edomex el 4 de mayo. En ejercicio de mi derecho de réplica remití una carta aclaratoria que se negaron a publicar, en violación al artículo 27 de la Ley de Imprenta. La reproduzco a continuación:

"Miente Eduardo Gallo cuando afirma que formo parte de un 'grupo que, definitivamente, no trabaja con otro interés que no sea el dinero', que vivo de 'eso' y que el gobierno le da dinero al Consejo Ciudadano por la Seguridad Pública y la Justicia Penal, del que soy presidente (edición 1801). Lo emplazo a que demuestre lo que afirma, pero como no podrá hacerlo porque es una completa falsedad eso probará que es un calumniador y se tendrá que tragar sus palabras.

La organización que por años ha recibido dinero del gobierno es México Unido Contra la Delincuencia, de la que ha formado parte Gallo, sin que ello le haya causado la menor molestia. Y por cierto, entre las razones que aduce para su supuesta renuncia a esa agrupación ¡no está que recibe dinero del gobierno! Mi organización no sólo no recibe dinero del gobierno, sino que todos los cargos son honorarios y todos los servicios que prestamos son gratuitos. Desde 2001 he asesorado jurídicamente a decenas de víctimas de secuestro sin cobrar un centavo.

Otra patraña, como muchas que dice su mendaz reportero Álvaro Delgado, es que yo o el Consejo estamos 'contra el movimiento de Sicilia'. Contra quienes estamos -además de contra los criminales comunes- es contra los grupos violentos, como el EZLN, que se han subido al tren. Marchar del brazo en 'Marcos', de un asesino, es un error, daña a un movimiento que pide paz. Delgado es absolutamente deshonesto al hacer pasar nuestra condena al EZLN como si fuera una condena a todos los participantes en la caravana.

Nos solidarizamos con el justo reclamo de Javier Sicilia y compartimos la mayoría de sus exigencias. Nosotros no empezamos a criticar hace unos meses la estrategia del gobierno contra la violencia del crimen organizado, a sus diseñadores y a sus operadores, pues tenemos años haciéndolo. Por eso tenemos cerradas las puertas de Los Pinos, mientras que han estado abiertas para otros, como Gallo".