¿Quiénes son los responsables de la violencia que sufrimos?

Los responsables son los homicidas, los secuestradores y los extorsionadores, ellos son los que están causando la violencia, a ellos los tenemos que repudiar por sus actos criminales y porque con sus reprobables acciones, están convirtiendo algunas ciudades en verdaderos infiernos.

Mi más profundo pésame a Javier Sicilia y a todos los padres de los jóvenes y niños, que han sido ejecutados o asesinados en un secuestro, porque han perdido lo más valioso que tiene un ser humano en su familia, un hijo.

Con los responsables de estos homicidios no podemos pactar porque su negocio es la violencia; el único camino es aplicarles la ley, investigarlos, perseguirlos, detenerlos, procesarlos y que reciban en prisión su castigo por haber privado de la vida a un ser humano.

Este es el único camino, no el de negociar o el de pactar con ellos, ya que eso implica que entreguemos nuestra libertad, y familia a los criminales.

¿Tú estarías dispuesto a entregarlas?

Las organizaciones del crimen ¿perdieron sus códigos de ética?, No, nunca han tenido ética y no tienen ningún aprecio por su vida ni la de otros, y lo vemos todos los días en varias ciudades, no sólo en Cuernavaca, cómo ejecutan, descuartizan, cuelgan a otros seres humanos.

Porque algunos de ellos son narcos, secuestradores u homicidas ¿se justifica que los asesinen?, No, el camino no es la violencia homicida, el camino es aplicarles la ley, el camino es utilizar la fuerza de la autoridad para investigarlos y detenerlos.

¿El Ejército es el responsable de estas masacres? No, los militares salieron a las calles a tratar de frenar la violencia ante la incapacidad de las policías, algunas de las cuales, están penetradas por estas organizaciones criminales y hay un contubernio, en algunos casos con los homicidas, entonces ¿qué tenemos que hacer? Exigir a los gobernadores que apliquen la ley a los policías corruptos, especialmente a los de mayor jerarquía que se coludieron con los homicidas, hay que investigarlos, perseguirlos y ponerlos a disposición de un juez.El único camino es aplicar la ley.