A las balas responder con veladoras y con becas

Tras ser electo gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre declaró que “hay que fomentar mucho empleo”, para así reducir la violencia.

Quizás Aguirre no lo sepa, pero entre 2005 y 2010 Guerrero ha tenido la tasa de desempleo más baja del país, según datos del INEGI: 1.48% en promedio, 3 veces menos que la media nacional. Pero pese a esta situación de casi pleno empleo, ni narcos, si sicarios, ni otros delincuentes dan muestras de abandonar la violencia, todo lo contrario: en 2010 Acapulco ocupó el lugar 24 entre las ciudades más violentas del mundo y Guerrero ocupó el lugar 29 en las 50 jurisdicciones subnacionales más violentas del mundo.

A los políticos no les interesa la evidencia de que la violencia no se debe a la pobreza, al desempleo u a otro factor socioeconómico. Enrique Peña, en su artículo que le publicó Financial Times hace unas semanas, sostiene que para bajar la violencia hay que “reducir la desigualdad de oportunidades”, lo cual se financiaría con la mayor alza de impuestos que haya sufrido el país. A él no le importa que hace 50 años, cuando había mucha más pobreza en México, existiera al mismo tiempo un nivel de seguridad pública mejor al actual. Tampoco le importa que su propuesta haya sido aplicada por años sin éxito y que su fracaso más reciente es el programa “Todos somos Juárez”

El senador Manlio Fabio Beltrones sostiene que “al atacar ese problema directamente lo único que se tendrá es violencia, por lo (que) consideró que es mejor apostar a tener gobernabilidad y crecimiento económico”. Claro, no se molesta en explicar como puede haber gobernabilidad y crecimiento económico si se omite aplicar la ley contra los violentos como él propone.

Más claridoso y coherente en la propuesta de rendirse ante los criminales, ha sido el diputado federal del PRD, Julio César Godoy. En su propuesta de reforma legal, que referimos hace una semana, propone regalar dinero para prevenir el crimen. Pide que todas las secretarías de Estado destinen el 2% de su presupuesto a este fin. Pero si en teoría salud y educación son el mejor medio preventivo ¿para que sería ese dinero extra? ¡Pues para que sus amigos de La Familia dejen de tomar por la fuerza lo que puede obtener sin mayor esfuerzo, para que más!