La atracción mutua entre grupos criminales y políticos

SeguridadLa creación de vínculos entre la delincuencia organizada y autoridades municipales es el problema que más aqueja a la seguridad en México, señaló John Bailey, especialista en temas de violencia.

"Lo que vemos en México es la llegada de pequeños grupos criminales y la atracción mutua entre los políticos a nivel municipal, que entran en alianzas", dijo el profesor emérito de la Universidad de Georgetown, Estados Unidos.

El escritor de Crimen e Impunidad, libro que describe la situación de seguridad durante el sexenio de Felipe Calderón, aseveró que este fenómeno es una tendencia negativa que actualmente está vigente en México.

"Ese fue el caso de Ayotzinapa, en Guerrero; ese fue el problema", manifestó.

"Los grupos criminales entran en alianza con grupos políticos y forman una especie de realidad política en la que los grupos criminales tienen demasiada influencia en el comportamiento político".

Bailey indicó que observa una continuidad en la estrategia del Presidente Enrique Peña Nieto con respecto a las acciones de seguridad del ex Mandatario Felipe Calderón.

"Veo más continuidad que diferencias entre ambos gobiernos, estamos viendo que sigue la pulverización de los grupos de delincuencia grandes y la emergencia de grupos pequeños que todavía son muy fuertes y que están creando problemas en los municipios", advirtió.

El especialista señaló que México debe de fortalecer las policías municipales y estatales para poder combatir al crimen organizado, ya que el país se encuentra en un equilibrio bajo en materia de seguridad.

"El equilibrio bajo es cuando los fenómenos de violencia, corrupción e inseguridad son más fuertes que las iniciativas de reforma", explicó el académico.

"México se encuentra en ese equilibrio bajo, en que esas fuerzas negativas son más fuertes que las fuerzas en materia de seguridad".

Bailey aseguró que los modelos de policías vecinales o de proximidad son necesarias una vez que el crimen organizado ha rebasado la capacidad del Estado para erradicarlo, tal como sucede en México, evaluó el académico.

"Hay una cierta inercia de que una vez que comienza a crecer la delincuencia, la capacidad del Estado tiene cierto grado de eficacia, pero si sobrepasa esa capacidad del Estado, entonces empieza un ciclo negativo", detalló.

"Debe de haber una construcción desde abajo para arriba de un Estado ético".

En el mejor de los casos, expuso, se fortalecen las instituciones desde ambos sentidos, tanto de arriba hacia abajo, como al revés.

Sin embargo, reconoció que en el caso de México, que tiene un sistema federal, es más difícil que los niveles de gobierno trabajen en conjunto por la seguridad.

"México tiene la doble complejidad de un federalismo y un sistema de partidos en el que debe de haber cierto grado de cooperación política, que en tiempos de elecciones puede ser escasa", lamentó el docente.