Pactando con criminales

Vicente Fox insiste en que hay que negociar con criminales. Y el punto no es que el ex presidente tenga mucha influencia, pues no la tiene y de eso se ha encargado él, dada su extrema frivolidad, la cual ha avergonzado a los millones que en su momento lo llevaron al poder.

El punto es que lo que este personaje dice es lo que muchos políticos –de todas las corrientes- creen y sobre todo lo que guía sus acciones y omisiones. Ese es el verdadero problema.

Fox en el poder pactó con toda suerte de criminales, tanto como para tener a algunos de ellos como colaboradores en su gobierno. Fue el primero en favorecer la coalición de capos liderada por Joaquín Guzmán.

Pero Fox también pactó con otros criminales, como los terroristas del EPR que mantuvieron un motín en la ciudad de Oaxaca en los últimos seis meses de su mandato, para pegarle al gobernador priista.

Las premisas de la desvergonzada propuesta de Fox son las mismas de los políticos de todos los partidos, las sandeces de que “la violencia sólo genera violencia” (y por tanto el Estado debe renunciar a usar la violencia para someter a los violentos) y que los pobres delincuentes delinquen porque los que no delinquimos los hemos privado de “oportunidades”.

Hace una semana me admití anonadado ante la negativa del gobierno del Presidente Peña para actuar decidida y eficazmente contra los grupos criminales en Tamaulipas, para así poner fin al brutal expolio y a la extrema violencia a la que han sometido a millones de personas inocentes de ese estado.

Pero ahora ya no estoy tan sorprendido. Después de todo es cuando menos plausible que tras de esa negativa haya alguna suerte de pacto.

Pero igualmente esa sería la explicación de porqué no se ha actuado contra el ex gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo ni contra el ex gobernador de Guerrero Ángel Aguirre, ni porque no se actúa decididamente para erradicar a los grupos criminales en Guerrero, Morelos, Estado de México, Quintana Roo y…en el resto del país.

Por supuesto que la solución a la violencia y a la inseguridad no es pactar con criminales: es precisamente el pactar con criminales lo que nos tiene aquí. Y contra esa extrema de corrupción la sociedad mexicana debería movilizarse masivamente.