Las cifras oficiales carecen de credibilidad

El 7 de julio el Observatorio Nacional Ciudadano manifestó que las cifras sobre la incidencia delictiva en Michoacán manejadas por el Comisionado Alfredo Castillo y las de Tamaulipas expresadas por el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio "no corresponden a la realidad", pues para empezar ni siquiera coinciden con las cifras oficiales reportadas al Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) por los gobiernos de las respectivas entidades federativas.

Pero cabe preguntarse: si las cifras manejadas por los funcionarios federales fueran coincidentes con las reportadas al SNSP ¿serían, por ello, verdaderas? Y la respuesta es: ¡no!

Hace justamente 60 años se publicó el libro sobre estadística más leído: “¿Cómo mentir con estadísticas?”. En la obra su autor Darrell Huff pone al descubierto los trucos más usados para deformar la realidad con apoyo en estadística. Pero estos trucos suponen que los datos son verdaderos, pero, por ejemplo se les presenta fuera de contexto.

Pero Huff se habría quedado atónito ante el manejo de autoridades mexicanas a la estadística de incidencia criminal: aquí los datos no sólo se manipulan, sino que se inventan y todo para simular una inseguridad inferior a la real o para aparentar “éxitos” inexistentes en su reducción.

Las peores falsificaciones son las de Tamaulipas. Por ejemplo, en la primavera de 2011 los cadáveres de 193 personas asesinadas fueron hallados en fosas clandestinas del municipio de San Fernando.

Por eso la Procuraduría General de la República registró entre enero y septiembre de ese año un total de 254 homicidios en San Fernando y aunque ya no contó los de los meses siguientes, con seguridad rebasaron los 300 en 2011. Y ¿cuántos registro el gobierno de Tamaulipas? ¡Treinta!, 10 veces menos que los contados por la PGR.

En 2013 el gobierno de Tamaulipas reportó que en el municipio de Reynosa hubo 8 secuestros. Pero una red ciudadana que da seguimiento a la violencia en el municipio registró 195. Esa misma red contó 165 secuestros entre enero y abril de 2014. Y ¿cuántos secuestros reportó el gobierno de Tamaulipas al SNSP en el mismo periodo? Veintidós, es decir 7 veces menos que la cifra real.

Por eso nadie le cree al gobierno.