Tamaulipas es un infierno (2)

El gobierno de Tamaulipas reportó 555 homicidios dolosos en 2013 y 1,016 en 2012. Esto es: supuestamente la violencia va a la baja. Pero el gobierno tamaulipeco miente. En 2012 el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) registró 1,557 homicidios: 53% más que el gobierno estatal.

También en 2012 el gobierno de Egidio Torre reportó 288 homicidios en Nuevo Laredo, pero el INEGI registró 544: ¡89% más!

Pero incluso las cifras del INEGI podrían estar muy por debajo de la realidad. En 2010 registró 963 homicidios, cuando que el conteo que hasta entonces había realizado el gobierno federal -y sólo de los asesinatos del crimen organizado- arrojó una cifra superior al supuesto total: 1,209.

El INEGI no falsifica cifras pero se basa en actas de defunción elaboradas por el servicio médico forense, el cual depende del poder judicial local…que está sometido al gobierno estatal. Hay indicios de que las cifras forenses podrían estar manipuladas, como se desprende de los conteos de homicidios realizados por las redes sociales.

La cifra real de homicidios al año en Tamaulipas, fácilmente podría duplicar la cifra del INEGI, pues además está el problema de los desaparecidos. Desde 2009 y hasta octubre de 2013 la CNDH había registrado 358 quejas por desapariciones forzosas de este estado, pero el número real de desaparecidos podría ser varias veces esa cifra. Una parte de los restos de estas personas podrían estar en fosas clandestinas aún no halladas; pero otra parte jamás se hallará, porque los grupos criminales se dedican a destruir cadáveres en “cocinas”.

El gobierno estatal dice que la violencia sólo es entre narcos y da a entender que las personas inocentes no deben preocuparse.

¡Patrañas! Desde 2010 cientos de inocentes han sido asesinados entre ellos migrantes extranjeros y nacionales, así como víctimas de secuestro, extorsión y despojo, además de las “bajas colaterales”. Esto no es casual: los grupos criminales recurren al terror para poder expoliar a la sociedad tamaulipeca.