México: primer lugar mundial en secuestros

México ocupa el primer lugar mundial en secuestro, encima de países como Venezuela, Colombia, Pakistán y Siria.

De acuerdo con el Mapa de Riesgo para 2014 de la consultora en seguridad Control Risks, con datos hasta el 30 de septiembre de 2013, en el País se registró el mayor número de "secuestros por recompensa" --esto es, para cobrar un rescate-- a nivel global.

En el ranking de los cinco países con más plagios también se ubican India, Nigeria, Pakistán y Venezuela. Le siguen Líbano, Filipinas, Afganistán, Colombia e Irak.

Aunque el secuestro en América Latina ha descendido un 50 por ciento desde 2005, según el registro de Control Risks, aún tiene una participación del 23 por ciento en el total de secuestros globales.

A diferencia de África y Asia, donde el plagio tiene motivos políticos y étnicos, en América Latina el problema se ha magnificado debido a la proliferación de grupos del crimen organizado, según Control Risks.

México subió un peldaño con respecto al mapa de riesgo para el presente año --elaborado en 2012--, cuando se colocó en el segundo lugar en el mapa de riesgo, por debajo de Nigeria.

En el documento se señala que, en México, los focos rojos están en Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Sinaloa, Tamaulipas, Michoacán, Jalisco, Morelos, Durango, Guerrero y Veracruz.

Dwight Dyer, analista de Control Risks y ex director de Análisis de Inteligencia del CISEN, señaló a Morelos como la entidad con más secuestro per capita del País, situación que se agudizó en el primer año del Gobierno de Graco Ramírez.

"Ese es un problema que creció, sin duda, durante el Gobierno de Marco Adame, pero que Graco Ramírez no ha podido controlar durante su primer año, lo cual representa una gran amenaza para los empresarios que trabajan en ese estado", describe Dyer, ex director de Análisis de Inteligencia del CISEN.

"En este año, a pesar de que algunos delitos, como el homicidio, han disminuido, los de alto impacto, como secuestro y extorsión, han crecido", aseguró Dyer.

Cárteles como Los Zetas, Los Caballeros Templarios y del Golfo, indicó, se han diversificado e incursionan cada vez más en delitos de alto impacto.

No obstante, destacó que el secuestro y la extorsión también son realizados por grupos delictivos más pequeños y de alcance local que aprovechan la fragilidad del Estado en distintos municipios del País.

Aun más, señaló que los grupos criminales están innovando en modus operandi.

El ejemplo más reciente es el del secuestro virtual, un tipo de extorsión a distancia en que se logra intimidar a la víctima sin agredirla físicamente.

El informe detalla que la política de seguridad de la Administración federal se enfoca, al igual que aquella del Gobierno de Felipe Calderón, en la detención de líderes del crimen organizado y el enfrentamiento entre fuerzas federales y grupos delictivos.

A pesar de la estrategia federal de prevención a largo plazo, para Dyer, la mayor diferencia entre ambas administraciones es la forma de comunicar la violencia en el País.

"A un año de iniciado el Gobierno de Enrique Peña Nieto, no se ha visto todavía un estrategia clara, amplia y coordinada de las fuerzas ni de la PGR ni de Gobernación (para el combate al secuestro)", criticó.

El Mapa de Riesgo 2014 señala al País como un lugar con un riesgo de seguridad medio, es decir, donde el ambiente de seguridad para las empresas presenta complicaciones como extorsión y robo por parte del crimen organizado, y deficiencias en la protección del Estado.

En dicha categoría, la seguridad presenta serios problemas para los negocios, especialmente por el riesgo de secuestros y ataques constantes de la delincuencia.

En 2000, comparan los analistas, todo el País se encontraba en un riesgo medio.

"Hay dos estados que han llamado la atención este año: Tamaulipas y Michoacán. Tienen entornos de seguridad distintos: en Tamaulipas hemos visto guerras internas y entre cárteles. Michoacán es distinto, por la proliferación de grupos de autodefensa", añade Strong, experto en conflictos político-militares.

A pesar de la preocupante situación de seguridad en varias zonas del País, los expertos consideran que ésta no representa un obstáculo infranqueable para inversionistas y empresarios.