Jayne Rager aprendió a perdonar y a vivir

Jayne Rager nació en Washington, DC, y creció en Maryland. Jayne comenzó su larga carrera en la televisión y el cine como actriz a los seis meses de edad.

Su pasión por los viajes y la lengua española (junto a un giro del destino) la llevaron a conocer a su marido, Eduardo García Valseca, un hombre de negocios en México.

Los hijos de Jayne y Eduardo nacieron en el centro de México, donde la pareja fundó y construyó la Primaria Waldorf, después de un tiempo, alcanzaron reconocimiento en el ámbito internacional. A través de ésta institución, brindaron educación bilingüe a niños de orfanatos de México y todo el mundo.

Años más tarde, Jayne y su marido, Eduardo, fueron secuestrados. Jayne fue liberada, pero Eduardo estuvo cautivo esperando el pago de un rescate. Aunque Eduardo fue liberado ocho meses después, Jayne se mantuvo consumida por la ira y el odio. Ella sabía que tenía que dejar ir este sentimiento, pero no sabía cómo hacerlo.

Jayne aprendió a manejar sus sentimientos y después de la liberación de Eduardo, Jayne y él trabajaron juntos como activistas sociales y ambientales, tanto en México como en Estados Unidos.

Aunado a esto, Jayne nunca abandonó su reclamo por justicia ante la indiferencia de las autoridades mexicanas en el caso del secuestro de Eduardo García Valseca.

“Yes, I have been through a lot, as have my family members, but life always has its hurdles, some bigger than others. I am grateful for every day of life, and I know I have a lot of life yet to live.”

Jayne Rager q.e.p.d.