En EU dan premio a García Valseca

La principal red evangélica hispana de Estados Unidos, conocida como Esperanza, premió ayer al empresario mexicano Eduardo García Valseca y a su esposa Jayne Rager por ser ejemplos para los latinos al superar, respectivamente, un secuestro y el cáncer.

Durante el desayuno anual de la organización, al que acudió el Presidente Barack Obama, los esposos García Valseca recibieron el premio "Imagen" por ser ejemplo para los hispanos en EU de cómo perdonar en la adversidad.

García Valseca fue secuestrado en San Miguel de Allende, Guanajuato, en junio de 2007 y liberado en enero de 2008, al tiempo que su esposa enfrentaba una batalla contra el cáncer.

Hasta el momento las autoridades no han detenido a los culpables del plagio, que según el empresario, son los mismos que secuestraron a Diego Fernández de Cevallos.

"Queremos ser claros por qué les damos este premio. No es porque tienen una gran historia. No es ni siquiera porque sobrevivieron al secuestro y al cáncer", dijo Luis Cortés, líder de Esperanza y el pastor evangélico hispano más influyente de EU.

"Es debido a que a través de todo el sufrimiento no sólo encontraron a Dios, sino que encontraron el poder de perdonar", agregó Cortés, impulsor de una reforma migratoria en EU.

García Valseca y su familia viven en EU, desde donde presionan para que el grupo que lo secuestró sea desarticulado.

"A pesar de que hemos encontrado el perdón, nosotros activamente buscamos justicia. Yo estoy deseando y rezando cada día para que estas personas (los secuestradores) sean llevadas ante la justicia para que este sufrimiento pueda terminar", aseguró Jayne Rager, quien ya prepara un libro sobre su caso.

Además de pedir justicia a las autoridades mexicanas para castigar a a los secuestradores de su esposo, agradeció a los Centros de Tratamiento de Cáncer de EU y al pastor Michael Barry por ayudarla en su exitoso tratamiento.

Tras la intervención de los García Valseca, el Presidente Obama y la Secretaria de Trabajo, Hilda Solís, solicitaron el apoyo de la red evangélica para impulsar una reforma migratoria.