Repunta el secuestro

Mientras la atención de la opinión pública se concentra en la narco-violencia, el secuestro de nueva cuenta está repuntando.

El 14 de mayo de 2007, Jésica Cano, joven estudiante de 16 años de edad, fue secuestrada, cuando supuestamente se encontraba en el centro comercial Galerías Coapa, Distrito Federal.

Los familiares de la víctima pagaron el rescate el 17 de mayo, pero al siguiente día fue hallado el cadáver de Jésica.

En este como en otros casos la “asesoría” de la Agencia Federal de Investigaciones, no sirvió para nada. Por ejemplo a los agentes no se le ocurrió considerar el que uno de los probables cómplices, un supuesto compañero de la escuela de la víctima y quien se presentó ante la madre de ésta, haya sido mencionado en otras indagaciones sobre secuestro que han concluido igualmente en asesinato.

No existe la certeza plena de que Jésica Cano hubiera sido secuestrada en Galerías Coapa, pero según vigilantes del centro comercial en esa misma semana se habían producido dos plagios más ahí.

Más allá de la estadísticas oficiales u oficiosas o de la falta de ellas, el hecho es que el secuestro es uno problema que sigue ahí, que no está resuelto, que repunta a la menor oportunidad. Por nuestra parte hemos tenido conocimiento de cuando menos un secuestro cada semana en lo que va de 2007. Y eso solamente en la ciudad de México.