Los Cabos, nuevo coto de caza de los secuestradores

Cinco secuestros en los últimos cuatro meses

Los plagiarios presumiblemente cuentan con la complicidad de malos servidores públicos de la procuraduría estatal

La ola de secuestros fue advertida, pero no atendida, desde hace meses por empresa consultora contratada para mejorar seguridad municipal

Los Cabos, uno de los 10 municipios urbanos más inseguros del país

Baja California Sur y sobre todo Los Cabos, que aparecían islas de tranquilidad en un país gravemente afectado por la inseguridad y la violencia, de pronto se han convertido en un coto de los secuestradores.

En los últimos cuatro meses se cometieron 5 secuestros. En todos los casos los plagiarios siguieron modus operandi muy similares (la extracción de las víctimas del municipio)

Y en cuando menos uno de los secuestros tenemos la plena certeza de que los delincuentes cuentan con la colaboración y/o protección de malos servidores públicos de la procuraduría de justicia del estado, pues apenas se denunció el plagio, los secuestradores exigieron se retirara la denuncia, so pena de represalias en contra de quien había sido su víctima y de sus familiares.

La posibilidad de que en Los Cabos se desatara una ola de secuestros fue advertida con meses de anticipación por una empresa consultora contratada por el ayuntamiento. En el documento “Diagnóstico Integral sobre la Seguridad Pública en el municipio de Los Cabos, BCS”, no solamente se advirtió que podría haber secuestros, sino las formas en que estos podrían ocurrir, en los siguientes términos:

“Por ejemplo existe la idea de que no ha habido secuestros (privación de la libertad para pedir rescate) en el municipio porque las condiciones físicas no lo favorecen: no hay forma de instalar y operar casas de seguridad pues la forma en que las casas están construidas no da lugar a demasiada privacidad y los vecinos pueden detectar movimientos sospechosos; las zonas urbanas en realidad son pequeñas; solamente hay dos caminos para salir del municipio y el mar es una barrera natural; la zona rural por su carácter semi-desértico tampoco es una buena guarida.

“Ciertamente estas condiciones no hacen fácil la comisión de un delito como el secuestro de alto impacto, pero tampoco lo hacen imposible. Las viviendas más humildes no sirven como casas de seguridad, pero sí lo pueden hacer las casas en zonas de ingreso medio. Si nadie se percató de la captura de la víctima, esta puede ser extraída del municipio, incluso por mar mediante una lancha rápida o bien en avioneta que despegaría desde cualquier brecha, ni siquiera desde un aeródromo.

La situación económica de residentes y visitantes resultaría atractiva para secuestradores avezados, que bien podría intentar plagios. De darse el secuestro de figuras prominentes nacionales o extranjeras y si reprodujeran secuelas terribles ya vistas en otros puntos del país, tales como el cautiverio prolongado o la mutilación de los plagiados, habría muy graves efectos para el turismo y en general la actividad económica.”

Por eso resulta tan fuera de lugar la declaración para desentenderse del problema del Presidente Municipal, Luis Armando Díaz, quien dijo que él no investigaba los secuestros, que no era su tarea, sino de la procuraduría estatal.

No señor presidente Municipal. Nadie le pide que haga el trabajo de la procuraduría, sino que haga el trabajo que a usted corresponde por ley y ese trabajo es prevenir el delito, impedir que ocurra. Y es obvio, ciudadano Luis Armando Díaz, que usted no cumplió con su obligación de impedir que cinco habitantes de este municipio fueran secuestrados, a pesar de que usted fue advertido.

Y ahora ¿qué va a hacer usted, ciudadano Presidente Municipal?, ¿se va a seguir lavando las manos?, ¿va a contemplar sentando en su oficina como se siguen cometiendo secuestros en el municipio hasta que vivamos el infierno de Tijuana, hasta que sean asesinados y mutilados víctimas de plagio, hasta se vayan los inversionistas y se ahuyente el turismo como pasó en Acapulco?

Como señaló el mismo diagnóstico ya citado la seguridad pública de Los Cabos y de Baja California Sur se ha deteriorado gravemente en unos pocos años. Este municipio es uno de los 10 municipios urbanos del país con mayor incidencia criminal; proliferan los robos a casa habitación y el narco-menudeo; más de la mitad de los presuntos delincuentes que la policía municipal detiene ni siquiera llegan a un juzgado; los agentes municipales en su gran mayoría carecen de armas, capacitación y salarios dignos y competitivos.

La responsabilidad del gobierno del Estado y de la procuraduría estatal es igualmente grande. El procurador XXXX, está obligado a investigar estos cinco secuestros, a detener y acusar a los responsables así como a los malos servidores públicos de la propia procuraduría que están involucrados en los hechos.

Exigimos al Gobernador del Estado, al Procurador General de Justicia del Estado y al Presidente Municipal, según sus respectivas atribuciones, lo siguiente:

1)    Poner en práctica de inmediato las recomendaciones que al ayuntamiento hiciera la empresa consultora contratada para desarrollar un modelo de seguridad pública en el municipio.

2)    Promover ante el Congreso del Estado el aumento presupuestal necesario para reformar la seguridad pública en el municipio.

3)    Investigar y detener a los responsables de los cinco secuestros, así como de los servidores públicos que puedan estar involucrados

La impunidad en estos secuestros o en alguno más que pueda producirse, será para los delincuentes una señal inequívoca de que Los Cabos es su coto de caza donde pueden sentirse tranquilos.