México, más secuestrado que nunca

La privación ilegal de la libertad ha adquirido proporciones masivas

Miles de casos por año entre secuestros de alto impacto, plagios exprés, “levantones” y raptos que derivan en violación y asesinatos

En 2005 uno de cada 7 secuestrados, asesinado

313 secuestrados asesinados desde hace 10 años; 199 bajo Fox

Tiende a generalizarse la mutilación de las víctimas y enviar a sus familiares videos con sesiones de tortura

La seguridad no es prioridad del gobierno para 2006...y nunca lo fue

Con el hallazgo del cadáver de un menor en el municipio de Ecatepec, México, hace un par de semanas y al cual en vida le había sido mutilado un dedo, son 43 las víctimas de secuestro asesinadas en 2005.

De este modo han sido plagiadas y privadas de la vida 313 personas desde 1995 y 199 (64% del total) bajo la presente administración.

Si las (maquilladas) cifras oficiales sobre secuestros son ciertas (alrededor de 300 plagios en 2005), entonces una de cada 7 víctimas es asesinada por sus captores.

Pero el horror que estamos viviendo no para ahí. Si hace cinco o siete años la mutilación de las víctimas era un hecho extraordinario, con el paso del tiempo se fue volviendo más frecuente y hoy por desgracia tiende a generalizarse.

Por si fuera poco y para ejercer mayor presión, están siendo secuestrados cada vez más menores y, por otro lado, cada vez más plagiarios videograban sesiones de tortura de sus víctimas y las envían a los familiares.

Además de los secuestros de alto impacto están los secuestros exprés de los cuales se han registrado en la ciudad de México no menos de mil durante el presente año. Este tipo de plagios ya no se limita a la capital del país y lo mismo se presenta en Oaxaca que en Yucatán o Aguascalientes.

Mas la privación ilegal de la libertad ha adquirido en proporciones masivas que no se limitan al secuestro con fines económicos. En 2004 se registraron 2,048 denuncias por privación ilegal de la libertad en solamente 14 entidades federativas y - estimamos – casi 4 mil en todo el país.

Sin embargo por el tipo de registro que mantienen las procuradurías (solamente del delito más grave) quedan fuera los más de mil “levantones” ocurridos en 11 meses y que concluyeron con la ejecución de las víctimas así como una parte de las 14 mil violaciones ocurridas (mitad de las cuales son cometidas por victimarios que la víctima no conoce). Además, la mayoría de las privaciones de la libertad no son denunciadas.

Si este delito ha adquirido proporciones masivas es porque en México el valor de la libertad está muy disminuido y dos evidencias muy claras de de ello son la penas ridículas y la impunidad para quienes atentan contra ella. Mientras que los líderes de un partido político se pavonean por haber logrado que la portación de cualquier arma (así sea para defenderse) se considere delito grave y no haya derecho a libertad provisional, la privación ilegal de la libertad simple merece penas de 6 meses a 3 años en de prisión en la casi totalidad de los códigos penales, incluyendo el federal.

Respecto a los “levantones” y las ejecuciones entre narcotraficantes, por años hemos venido advirtiendo que no se pueden ver con indiferencia. Esos delincuentes que matan a otros delincuentes cometen crímenes atroces y tarde o temprano atentarán contra el resto de las personas, que son inocentes y ajenas a los negocios criminales.

Las bandas de sicarios son canteras inagotables de secuestradores al igual que las bandas dedicadas al robo de vehículos, entre otros delitos. Y la razón es muy simple: la impunidad estimula a los delincuentes a ir cada vez más lejos y a recurrir a mayor violencia contra víctimas inermes, porque a final de cuentas es mucho más fácil obtener dinero mediante la tortura y el asesinato que mediante el robo, “doblaje” y comercialización de vehículos o mercancías.

El video recientemente difundido sobre cuatro sicarios del narcotráfico torturados (y luego asesinados) es una evidencia del fracaso de las autoridades estatales y federales ya no digamos en combatir el narcotráfico sino simplemente en perseguir a los autores por todos conocidos de delitos del fuero común ¿Cómo es posible que unos sicarios sí puedan localizar a sus rivales y la policía no pueda hacerlo y solamente llegue a recoger cadáveres?

Sí, México está más secuestrado que nunca, si vemos como día a día se agiganta la barbarie por doquier es simplemente porque los gobernantes han abdicado de sus obligaciones y han claudicado ante el crimen.