Siguen los secuestros, siguen los asesinatos

  • Falta claridad sobre cifra oficial y reconocimiento de cifra oculta
  • Algunas cifras se maquillan u ocultan
  • Cientos de secuestradores siguen prófugos y los plagiarios presos continúan en prisiones de baja seguridad
  • Sigue creciendo la lista de secuestrados asesinados

 

Hace poco más de un año cientos de miles de personas salieron a las calles para protestar por la inseguridad y el detonante del descontento fue el asesinato de tres personas que habían sido secuestradas en el Distrito Federal.

Desde entonces en la capital del país:

-       Los secuestros no ceden

-       Prosiguen los asesinatos de plagiados

-       Casi 300 secuestradores ya identificados prosiguen prófugos, impunes y felices

Para determinar el grado de avance, estancamiento o retroceso en la materia el primer problema es la falta de transparencia en la información. Veamos el caso de la incidencia de secuestro de alto impacto en el Distrito Federal en 2004.

Según el registro estadístico del Sistema Nacional de Seguridad Pública, basado en los datos oficiales aportados por las procuradurías, aparece la cifra de 145 plagios; en el plan de acción de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal para 2005, la cifra de secuestros en 2004 es de 156; en un documento oficial de la fiscalía anti-secuestros de la misma procuraduría se afirma que hubo 166 secuestros en 2004 y según la Agencia Federal de Investigaciones en 2004 hubo en realidad 197 secuestros, de los cuales una parte le correspondió a la Procuraduría General de la República iniciar las averiguaciones pues los denunciantes no quisieron a acudir a la procuraduría capitalina.

¿Cual de estas cifras es la buena?

Y en general cuestionamos: ¿cuántos secuestros hay en realidad en el país?, ¿alguna autoridad podría dar cifras oficiales confiables que permitan saber si los plagios declinan o no como supone la mayoría de la opinión pública?, ¿cómo pueden las autoridades asegurar que los plagios bajan cuando no saben ni cuantos hay?

Respecto a los secuestros exprés ocurre algo muy similar. Según declaraciones públicas del procurador Bernardo Bátiz  en 2004 hubo 1,460 de estos plagios, pero según la Oficina de Información Pública de la misma procuraduría hubo ¡8!

Respecto al conjunto del país hay discrepancias entre las cifras alegres del Sistema Nacional de la Seguridad Pública o la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia y las de la Agencia Federal de Investigación (más cercanas a la verdad). Mientras que el sistema sostiene que en 2004 hubo 339 secuestros, la AFI habla de 428.

En el Estado de México para 2003 según la procuraduría local hubo 63 secuestros, según el Sistema 80 y según la AFI 135, En 2004 según la procuraduría fueron 45, según el Sistema 39 y según la AFI 100. ¿A quien creerle? y de nuevo: ¿cómo pueden las autoridades asegurar que los plagios bajan cuando no saben ni cuantos ocurren?

Existen - asimismo - evidencias de maquillaje de cifras, de ocultamiento deliberado.

Según la estadística oficial reportada por la procuraduría de Tlaxcala, entre 1997 a 2002 solamente se registró un secuestro, mientas que el simple registro periodístico da cuenta al menos 20 plagios en ese periodo.

El mismo ex procurador Eduardo Medel admitió que entre enero de 1999 y julio de 2001 se habían cometido 12 secuestros en Tlaxcala.

Tabasco en 1997 era la entidad federativa con más secuestros, según la estadística del Sistema Nacional de Seguridad Pública pues tuvo 318 casos. Para el siguiente año bajó a 76 y a partir de 1999 y hasta 2004 la procuraduría estatal reportó cero secuestros.

Pero en la realidad ha seguido habiendo secuestros en Tabasco, tanto denunciados como no denunciados.

En 2003, en el municipio de Cárdenas, fue plagiado el empresario Luis Dagdug Dagdug. En abril de 2004 se suscitó un enfrentamiento armado entre los secuestradores y la policía de Tabasco la cual trataba de detenerlos.

En 2004 el ganadero  Héctor Mena Vidal fue secuestrado en Huimanguillo, Tabasco y la policía detuvo a sus captores, cosa que no ocurrió en el caso del secuestro de José Raúl Rodríguez González, plagiado en abril del mismo año.

¿Por qué las procuradurías estatales de Tlaxcala y Tabasco omiten estos datos en sus reportes estadísticos?, ¿que otras procuradurías han hecho lo mismo?

Y no debe olvidarse que toda esta danza de cifras y maquillaje no incluye la cifra oculta. Por ejemplo el Centro Patronal de Ciudad Victoria, Tamaulipas, denunció que 2003 fueron secuestrados cuando menos 21 empresarios y comerciantes de los cuales se conocían nombres de las víctimas y cuando habían sido plagiadas. Sin embargo la procuraduría estatal solamente registró 6 casos: 15, es decir la mayoría, fueron cifra oculta.

La misma procuraduría tamaulipeca admitió en enero de 2004, tras de detener a los responsables del secuestro y asesinato del empresario regiomontano José Antonio Cervantes Espeleta, que solamente estaba enterado de uno de los siete plagios que estos criminales admitían haber cometido.

Una fuente confiable  asegura que si bien la AFI registró en el país en 2004 oficialmente 428 secuestros (entre denunciados a la Procuraduría General de la República y los denunciados a las procuradurías de las entidades federativas) en realidad tuvo conocimiento de 1,343 casos y por tanto 915 plagios constituyeron la cifra oculta. Hemos solicitado formalmente a la PGR confirme esta versión.

Cifras poco conocidas son las que se refieren al número de secuestradores que se encuentran sustraídos a la acción de la justicia y que por tanto están impunes y muy probablemente criminalmente activos. Ninguna autoridad es capaz de decir cuantos son los secuestradores prófugos, pero la procuraduría de Distrito Federal nos informó oficialmente que al concluir 2004  quedaron pendientes de ejecutar 282 órdenes de aprehensión.

En el país y en particular en el Distrito Federal prosiguen, imparables los asesinatos de víctimas de secuestro. El caso más reciente es el de la doctora Rosa María Puebla Salazar, privada de la vida  pese haberse pagado el rescate.

Con este ya son 14 los homicidios ocurridos en el país en 2005 y 9 en el Distrito Federal.

La cifra acumulada entre el segundo semestre de 1995 y el primero de 2005 es de 261 víctimas de secuestro que han sido asesinadas. De estas víctimas 107 se produjeron en el sexenio de Ernesto Zedillo y 154 bajo la presente administración (59% del total).

Los asesinatos de secuestrados se han concentrado en el Estado de México, el Distrito Federal, Morelos, Guerrero, Baja California, Jalisco, Michoacán y Chiapas, donde ha ocurrido el 56% de los casos.

La cifra de secuestrados asesinados es muy cercana a la de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, caso respecto al que hemos exigido se haga justicia y no se dé “carpetazo”.

Demandamos que frente al secuestro y los asesinatos de secuestrados exista cuando menos la misma atención que ha habido para las mujeres asesinadas de Ciudad Juárez.

Con otras organizaciones de la sociedad civil hemos venido exigiendo se ejecuten todas las órdenes de aprehensión contra secuestradores prófugos, se aclare el 40% de los secuestros que nunca se aclaran y se traslade a los  secuestradores a penales de alta seguridad.

No hemos recibido respuesta satisfactoria.

Proponemos que se reúna lo antes posible el Consejo Nacional de Seguridad Pública presido por el Presidente de la República y se tomen acuerdos concretos para capturar a plagiarios prófugos y trasladar a los que ya están presos a penales de alta seguridad.

Queremos pruebas palpables de que hay voluntad política para actuar contra el secuestro y para erradicarlo.