El asesinato de Lizbeth Salinas pudo ser planeado

El 23 de mayo de 2004 en el Distrito Federal, fue privada de la libertad y asesinada Lizbeth Itzel Salinas Maciel, entonces servidora pública del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (IFAI).

Tanto el secuestro y asesinato de los hermanos Sebastián y Vicente Gutiérrez Moreno como el de Lizbeth, fueron los detonantes de la magna movilización ciudadana de hace un año.

Días después del asesinato de Lizbeth fue detenido Miguel Ángel Galindo Zea, su presunto victimario, conductor de un taxi que ella abordó en las cercanías de su oficina.

Supuestamente se trató de un crimen no planeado, ejecutado por un plagiario, violador y homicida que salía a buscar víctimas al azar. Sin embargo hay indicios de que este crimen proditorio pudo haber sido planeado y que pudieron haber intervenido varios sujetos. Asimismo hay indicios de probable negligencia y ocultamiento de información por parte de funcionarios federales, quienes con antelación podían poseer elementos para temer que la vida de Lizbeth estuviera en riesgo.

Con fecha 18 de febrero de 2004, Lizbeth giró una carta al entonces Secretario de Seguridad Pública del gobierno federal y al mismo tiempo comisionado de la Policía Federal Preventiva, Alejandro Gertz  Manero, en la que denuncia la operación de una red criminal dedicada a defraudar inversionistas, la cual se vale de Internet y cuyos responsables son ciudadanos asiáticos, principalmente chinos.

No existe plena certeza acerca de sí Gertz Manero conoció del asunto, pero sí de que Lizbeth informó al detalle al entonces director de la “policía cibernética” de la Policía Federal Preventiva, Hervé Hurtado Ruiz.

LIzbeth explicó que cuando menos entre octubre de 2003 y enero de 2004 los defraudadores provocaron pérdidas por cientos de miles de pesos a diversas personas y esto le constaba pues ella había sido empleada de Rizzland Group Limited, la empresa utilizada para cometer una versión sofisticada del fraude de “pirámides” mientras que se simulaban inversiones de riesgo en el mercado de divisas.

Al tomar conciencia de que había sido utilizada inadvertidamente por criminales, Lizbeth denunció los hechos ante la Secretaría de Seguridad Pública y la PFP, renunció a su empleo (para luego ingresar al IFAI) e incluso buscó la manera de resarcir a las víctimas, pese a no ser responsable del fraude, aun a costa de perder el patrimonio familiar.

En junio de 2004 fueron detenidos por la Procuraduría General de Justicia del Distrito los ciudadanos malayos Wai Yee Ha o Ethanha y Chen Yeong Sor o Mr. Jinny Su, de 30 y 25 años de edad, quienes operaban en una oficina en Blvd. Ávila Camacho, No. 76, piso 3, Col. Lomas de Chapultepec, con razón social “Rizzland Group Limited”, denunciados por fraude por varias de sus víctimas. [Comunicado de Prensa PGJDF No.CS2004/459 16/06/2004].

No obstante la Procuraduría del Distrito Federal no estableció relación entre la averiguación previa sobre el homicidio de Lizbeth y el caso de fraude por ella denunciado, pues al parecer la institución no estaba al tanto del vínculo. Pero conocidos estos hechos no puede descartarse la posibilidad de que el homicidio de Lizbeth no haya sido azaroso sino planificado por los mismos defraudadores (la mayoría de los cuales no han sido detenidos), en represalia por la denuncia.

Debe considerarse que fraudes sofisticados en todo el mundo son obra de grupos criminales de Rusia, Nigeria y China, que además de bien organizados son sumamente violentos.  Es de llamar la atención también que los defraudadores de Rizzland no informaban a sus empleados y clientes sobre sus teléfonos particulares o domicilios y que indefectiblemente utilizaban taxis para transportarse.

De estros hechos surgen muchas dudas que es imperativo sean respondidas por servidores y ex servidores públicos relacionados con el caso.

En primer lugar Alejandro Gertz y Herve Hurtado Ruiz deben informar que hicieron con la denuncia de Lizbeth y tras de conocer del asesinato si dieron a conocer a la procuraduría capitalina el antecedente de la denuncia de fraude.

Asimismo deben informar sobre el grado de peligrosidad de los defraudadores denunciados y si tomaron medidas para, en su caso, proteger la vida de la denunciante.

En segundo lugar el procurador Bernardo Bátiz debe informar si recibió informes acerca de la denuncia previa de Lizbeth y en su caso que tratamiento se le dio.

Asimismo demandamos a las autoridades respectivas:

-       Se investigue la hipótesis sobre la probable relación entre los fraudes denunciados por Lizbeth Salinas y su propio asesinato.

-       Se realice indagación interna en la PFP para conocer probables responsabilidades de los funcionarios que recibieron la denuncia de fraude.

-       Las autoridades de seguridad pública que se ostentan  “preventivas” hagan honor a su nombre y se mantengan alertas ante el crecimiento explosivo del fraude organizado, alerten a su vez a los ciudadanos, detecten en forma temprana a los defraudadores y actúen contra ellos de modo expedito.