Sísifo ante el secuestro creciente

Las propias cifras oficiales desmienten el discurso oficial sobre que el secuestro va a la baja: en agosto de 2014 hubo 216 víctimas de este delito frente a 162 en enero.

Pero hay otros indicadores sobre la tendencia: hasta julio del presente año y sólo en Tamaulipas 998 víctimas de secuestro habían sido rescatadas, cuando que en todo 2013 fueron 399.

El gobierno federal sostiene que su estrategia es adecuada porque hay más víctimas rescatadas, más secuestradores detenidos y más bandas desarticuladas. Y es cierto que el esfuerzo anti-secuestro es mayor que nunca, pero no ha alcanzado el anhelado punto de inflexión, que la tendencia sea hacia la baja clara y sostenida.

En el mito, Sísifo fue condenado a empujar un pesada roca hasta la cima de una colina, pero cuando estaba punto de alcanzarla, la carga se deslizaba hasta abajo y había que comenzar de nuevo. La variante en el caso del esfuerzo antisecuestro es que cuando de nuevo hay que recomenzar la cuesta arriba, la carga es mayor que antes.

La pregunta clave es ¿por qué? La respuesta incorrecta es que en algún momento, a fuerza de insistir, se alcanzará la inflexión; la correcta es que hay que actuar para demoler el poderío de los grandes grupos criminales, responsables de la mayoría de los plagios. Y cabe insistir: no se trata de podarlos sino de derribarlos, sobre todo en Tamaulipas, entre otros estados.

RECONOCIMIENTO. Hace una semana señalamos que en el sitio web del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública ya no era posible acceder al link “Herramientas de análisis de la incidencia delictiva”, para consultar las cifras de incidencia delictiva desglosadas por municipio.

Ahora este link de plano ya desapareció, pero fue para bien porque en su lugar hay un nuevo link (“Descarga de los datos de Incidencia Delictiva”) en el cual se pueden obtener las bases de datos completas de 1997 a agosto de 2014 por entidad federativa y de 2011 a agosto de 2014 por municipio.

Aunque las cifras son de averiguaciones previas y no de víctimas, se trata de un avance en transparencia del Secretariado Ejecutivo el cual hay que reconocerle plenamente. Corresponde a las procuradurías cumplir con reportar cifras veraces y exactas.