Rescatemos México: El dolor más fuerte

La marcha del 27 de junio de 2004, que sacó a las calles a casi un millón de personas, fue la expresión del hartazgo y la indignación ante el secuestro y el asesinato de los que eran víctimas: los ciudadanos, señaló José Antonio Ortega, presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal (CCSPJP).

"Lo que motiva la marcha en el 2004 es la indignación, es el dolor, es la frustración por el secuestro de los hermanos Sebastián y Vicente Gutiérrez Moreno; la noticia corre y hay una fuerte indignación.

"Había mucho dolor, mucha frustración, mucho coraje y eso fue lo que motivó que más de un millón de personas salieran a la calle", indicó.

A pesar de esta contundencia en la manifestación, recordó Ortega, el entonces Presidente Vicente Fox tenía la creencia de que el problema de la inseguridad no era tan grave, sino que era un asunto de percepción que había sido azuzado por los medios de comunicación.

"Fox estaba muy enojado, pensaba que no era un problema real sino un problema que le crearon los medios de comunicación; por eso, a quienes habíamos convocado, no nos recibió el mismo día, no tuvo sensibilidad, nos recibió hasta el jueves siguiente, pero habló con varios empresarios, como con Lorenzo Servitje y le dijo que no era real, que era un problema ficticio", indicó.

A pesar de esta mala respuesta de Presidencia, dijo, la marcha le dio un liderazgo a las poco más de 10 organizaciones ciudadanas que convocaron, las cuales, al final, no pudieron concretar un activismo de largo plazo.

"Se desaprovechó esa fuerza ciudadana que se manifestó ese día. Los que, de alguna manera, promovimos la marcha no supimos conducir ese liderazgo, esa unidad, que expresó la gente.

"Ese día todos fueron muy respetuosos, la mayor parte vestidos de blanco; no hubo gritos, portaron las fotos de familiares que habían perdido, que habían sido secuestrados. El dolor más fuerte estaba en unidad nacional en contra del secuestro y en contra de la violencia", expresó.

"Los ciudadanos tenemos que volver a exigirle a la autoridad que cumpla con lo que hasta hoy no ha cumplido, darnos paz, darnos seguridad, que se respete nuestra vida, nuestra libertad, nuestro patrimonio y a nuestra familia, porque hoy están fallando todos", indicó.