Legalizar mariguana en México, ¿solución ante violencia?

¿Estamos cada vez más cerca de la legalización de la mariguana con fines recreativos en el país? Lo anterior luego de que el debate se reavivara con la aprobación de esta hierba, con el fin anteriormente mencionado el pasado 6 de noviembre en Washington y Colorado. Y es que pese a que una reciente encuesta de Parametria arrojó que el 79 por ciento de los mexicanos no estarían de acuerdo con la legalización, el tema ya se ha convertido en un show mediático lo que ha obligado a nuestras autoridades a posicionarse al respecto.

Felipe Calderón, por ejemplo, señaló que la legalización de la mariguana en Colorado y Washington sólo restará autoridad a Estados Unidos mientras que Enrique Peña Nieto se pronunció en contra de legalizar las drogas durante su administración. Mención aparte merece el próximo jefe delegacional del Distrito Federal; Miguel Ángel Mancera quien se dijo dispuesto a abrir el diálogo para discutir tan polémico tema.

Y es que el tema divide opiniones. José Antonio Ortega, presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, por ejemplo, se pronuncia a favor de la legalización de la mariguana. En entrevista, el experto señaló que respalda su punto por dos razones: para quitar el pretexto que se tiene de que con la legalización vamos a resolver los conflictos de violencia que tenemos y porque es un problema de salud pública en donde tenemos que trabajar iglesias, escuelas, familias y no hemos hecho lo suficiente como instituciones de la sociedad para enseñar y prevenir a los jóvenes sobre los efectos de esta droga.

El especialista cree que como sociedad pensamos que el gobierno con prohibiciones tiene que resolver todo y no vemos nuestra responsabilidad ante la juventud, hijos, alumnos y feligreses para hacer lo que tenemos que hacer.

En contraparte, el director del Centro de Cultura Humanística, Carlos Astudillo señaló también en entrevista que la legalización de las drogas, sea la mariguana o cualquier otra, eliminaría varios inconvenientes que tienen los cárteles de droga y podrían operar como cualquier otra empresa pues ya no tendrían restricciones ni persecución por parte del Estado lo que les beneficiaría pues podrían diversificar sus negocios y pasar a ser participantes de la sociedad respetables.

Respecto a las implicaciones morales, José Antonio Ortega cree que cada quien tiene que tomar decisiones como tomar o no alcohol, tener o no relaciones extramaritales o por ejemplo, fumar o no mariguana pues esto entra dentro de nuestras decisiones personales, dentro de los principios que nos enseñan.

Mientras tanto, Carlos Astudillo cree que si bien es cierto que cada persona tiene libre albedrío y la solución ideal sería dejar esta decisión a cada persona, en este caso hay una serie de riesgos que involucran a la salud social, entonces el libre albedrío puede ser utilizado para provocar daños y por tanto, es una obligación de las autoridades procurar un ambiente sano donde las personas estén libres de riesgos.

Jose Antonio Ortega por su parte, agregó que ante lo ocurrido en los dos estados de la Unión Americana, vamos a tener que abrir el debate nacional sobre la legalización o no de la mariguana para uso recreativo en el país.

“Si llegáramos a aprobarla, no vamos a resolver el problema de violencia pues éste se encuentra en homicidios, secuestros, en trata de personas, en robo de gasolina, extorsión que hacen las organizaciones criminales que no viven nada más de la venta de mariguana sino también de cocaína, estupefacientes, pastillas, etcétera. Entonces el que le quiten una, como es el trasiego de mariguana no implica que con eso se acabará la violencia”.

Mientras tanto, Carlos Astudillo señala que este debate de legalizar o no las drogas, como fines recreativos, se viene dando desde hace ya varios años pero la verdad es que ningún político quiere tomar decisiones por los costos políticos que les podría traer, especialmente a los que acaban de entrar como Enrique Peña Nieto, además de que los funcionarios buscan lograr una consonancia con la mayoría de los países pues, en opinión del director del Centro de Cultura Humanística, casi nadie quiere legalizar las drogas.

Y aunque bien es cierto que personajes como Vicente Fox, Ernesto Zedillo o ex presidentes sudamericanos se han posicionado a favor de la legalización de las drogas, hacen el pronunciamiento una vez concluidos sus mandatos por lo que “hay que averiguar los intereses económicos que tienen para pronunciarse a favor de este tema una vez que abandonan el poder”.

El tema de legalizar o no la mariguana parece, abrirá un nuevo debate, sino en todo el país, si en determinados estados como el Distrito Federal en donde podremos escuchar posturas a favor y en contra. En opinión de Carlos Astudillo, este show mediático que se ha formado tiene como fin empujar una agenda para convencer a más personas de que la legalización es la solución.

Dicha agenda, será empujada principalmente por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), pues quieren posicionarse como una izquierda moderna ya que la legalización de diversas drogas puede ser bien visto por ciertos sectores políticos alrededor del mundo. Así, “posicionan su postura, la meten en la agenda de la ciudad de vanguardia con la finalidad de socializarlo entre la gente joven para la próxima elección del 2018 que pueda posicionar a Marcelo Ebrard o Miguel Ángel Mancera”.

A manera de conclusión, José Antonio Ortega cree que es trascendental que la iglesia pueda pronunciarse en este tema pues hasta ahora, ha permanecido callada; “debe de hablar, de orientar a los católicos con argumentos sólidos y tomar la experiencia de otros países que han pasado por lo mismo”.

Carlos Astudillo por su parte, señala que, hasta el momento, la postura de la iglesia ha sido prudente pues “un posicionamiento sobre la legalización en estos momentos puede ser considerado una declaración de guerra contra el PRD, porque de por sí, en innumerables ocasiones han tenido desacuerdos, con confrontaciones directas y altos costos, por lo tanto, pronunciarse ahora avivaría la polémica. En cambio, si ya sale una iniciativa de ley ahí sí no tengo la menor duda en que se pronunciarían”.

José Antonio Ortega concluye que, hoy por hoy nadie habla y por eso da su opinión; “pues cada persona debe decidir y optar por hacer lo que le dicte su conciencia. Respecto a si los mexicanos estamos o no listos para una legalización de este tipo asegura que: “no lo estamos pero tampoco lo estábamos para enfrentar la tasa de homicidios, secuestros y extorsiones que actualmente tenemos. Este asunto se discutirá y entonces veremos qué haremos y qué nos conviene pues con decir que se prohíbe algo no se acaba el problema”.

Y tú, ¿qué piensas del tema?