Ebrard: el combate al narcotráfico... pero en los bueyes de mi compadre

Ante la presión de la opinión pública por el narco-menudeo rampante en el Distrito Federal y la perspectiva de que los operativos del gobierno federal alcancen a la capital del país, el Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard puso en práctica la mayor de sus habilidades: eludir su responsabilidad.

El verdadero problema, dijo Ebrard, es el dinero. Si seguimos su rastro llegaremos a los gatos gordos. Entonces que la Secretaría de Hacienda del gobierno federal investigue el blanqueo de las ganancias de los narcos y los agarre por donde más les duele.

Señor Ebrard: ¡no se haga guaje!, ¡no insulte la inteligencia de los capitalinos!, ¡no eluda sus responsabilidades!

Si quiere que se siga la pista del dinero comience por seguir el dinero que recogen cotidianamente de las “tienditas” patrulleros de la Secretaría de Seguridad Pública de su gobierno. Ellos dicen quedarse con muy poco, pues la parte del león se la dan a sus jefes, esos viejos amigos suyos de la Hermandad, que usted conoce tan bien.

Usted podría ordenar a su Secretario de Seguridad Pública investigar a donde va a parar la mayor tajada de los sobornos, sin necesidad de pasarle la bolita a Hacienda. Es más, usted no tiene opción entre hacerlo y no hacerlo, está obligado legalmente a hacerlo.

Otra pista prometedora sobre el dinero es su gran amigo y mano derecha cuando usted era Secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal, Gabriel Regino.

Según una investigación de la PGR, parcialmente divulgada por el periódico Reforma, el explosivo crecimiento del narco-menudeo en el Distrito Federal, - casualmente en los tiempos en que usted era Secretario de Seguridad Pública – tiene una explicación simple: fue tolerada y alentada por Regino, pues este mercado en expansión es el coto de narcotraficantes mexicanos y colombianos quienes lo sobornaban.

Usted, fiel a su estilo, alegará que indagar a Regino por sus presuntos vínculos con el narcotráfico no es asunto suyo, pero sí lo es. No se trata de que usted quiera ordenarle a su abogado defensor, el procurador de justicia del DF, que investigue a Regino y a sus cómplices. Usted está obligado por ley a investigar todo probable acto de corrupción de servidores o ex servidores públicos del gobierno del Distrito Federal y sobre todo, cuando ellos son tan cercanos a usted.

Señor Ebrard: Usted es un maestro en eludir responsabilidades, si no que le pregunten a los deudos de los dos policías federales preventivos que en Tláhuac fueron linchados, porque usted eludió su responsabilidad de impedirlo.

Ahora usted muy enérgico pide que se combata al narco-menudeo...pero en los bueyes de su compadre

¿Elude otra vez sus responsabilidades por qué ya es un hábito imposible de abandonar o porque a usted le consta algo que al resto de los ciudadanos sólo lo sospechamos?