¿Terrorismo en México? ¡Imposible!

Desde hace una semana, en Juárez un policía es asesinado cada día. Con esto un grupo criminal presiona para que renuncie el jefe de la policía municipal , Julián Leyzaola, a quien acusa de favorecer al grupo criminal rival. En respuesta Leyzaola ordenó a sus subordinados ¡esconderse en hoteles!

Lo que sucede en Juárez cae perfectamente en la definición de terrorismo según el artículo 139 del Código Penal Federal: “Se impondrá pena de prisión de seis a cuarenta años y hasta mil doscientos días multa, al que (…) realice actos en contra de las personas, las cosas o servicios públicos, que produzcan alarma, temor o terror en la población o en un grupo o sector de ella, para atentar contra la seguridad nacional o presionar a la autoridad para que tome una determinación.”

Cuando el año pasado el presidente de la República, Felipe Calderón calificó de terrorista el atentado contra el Casino Royal en Monterrey, que mató a 52 personas inocentes, muchos políticos se fueron contra él.

Pero Calderón tenía razón porque actos como ése son los que la ley tipifica como terrorismo.

Por eso, porque en México los grupos criminales están recurriendo a tácticas terroristas que han cobrado miles de vidas, es que el Subcomité del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes de Estados Unidos está promoviendo la iniciativa HR 3401, para que el gobierno del país vecino considere los grupos criminales mexicanos más agresivos como terroristas y contra los mismos preste mayor ayuda a nuestro país.

Pero en respuesta los integrantes de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, condenaron la citada iniciativa estadounidense, como si fuera el preámbulo a una invasión como la habida en Irak (¡cuaz!).

En 2010 hubo un primer intento de promover una iniciativa como la HR 3401, justo cuando en Tamaulipas había habido una serie de atentados con carros-bomba. Pero de pronto los atentados cesaron ¿Por qué? Porque hasta los jefes más locos de los grupos criminales saben lo que es ser considerado un enemigo mortal por nuestro vecino.

De modo que los únicos que debieran sentirse amenazados con una iniciativa como la HR 3401, son los integrantes de las bandas criminales que están asolando a México con muerte y terror.