¿México igual que Siria, Iraq y Afganistán? ¡Qué patraña!

¿En México llevamos cinco años de guerra? ¿En esta guerra se han utilizado armas de destrucción masiva como los gases que matan a miles en minutos de forma espantosa? ¿Hemos alcanzado una tasa de 312 asesinatos por cada 100 mil habitantes?

¿Una quinta parte de la población debió abandonar el país huyendo de la guerra y otra quinta fue forzada al desplazamiento interno? ¿Miles han sido asesinados por sus creencias religiosas? ¿Decenas de miles mujeres están sometidas al esclavitud sexual?

¿La mayor parte de la riqueza nacional ha sido destruida por la guerra? ¿Una parte sustancial del territorio nacional se encuentra bajo el control de un poder distinto al oficial? ¿Vienen a bombardear aquí las naves de guerra de potencias extranjeras?

Pues eso no es lo que ha pasado en México, por supuesto, sino en Siria, pero poner a México a la par de ese país, de Iraq o Afganistán es lo que hace el Institute for Economics and Peace (IEP) a través de su “estudio” Global Peace Index 2016, una gemita de la mentira, la charlatanería con disfraz académico y la propaganda.

Antes de citar cualquier estadística para refutar las patrañas del IEP, bastaría con sugerirle a los autores del Index que dieron su conferencia de prensa en la ciudad de México, que la repliquen en Acapulco o hasta en Reynosa y Matamoros.

Pero también que intenten lo mismo en Mosul (Iraq) o en Al Raqa (Siria) y en Helmand o en Kandahar en Afganistán. Con seguridad los señores y señoras del IEP no deberían tener el menor problema para presentarse en ningún punto de Irak, Siria o Afganistán, pues no lo tendrían en ningún punto de México y pues dicen que la situación de nuestro país es igual a la de esos tres países.

Pero la sugerencia seguramente es inútil, pues los sicóticos y los propagandistas son por completo refractarios a la realidad.

Para ser México uno de los países más violentos y belicosos del mundo sus habitantes y sus visitantes se la pasan muy divertidos. En marzo de 2016 Naciones Unidas dio a conocer los resultados de su encuesta mundial de felicidad.

De 163 naciones Dinamarca ocupó el primer lugar (los daneses son los más felices del orbe) y México el lugar 21, sí, apenas un poco por arriba de Siria que ocupó el lugar…162.

En México el turismo ha crecido horrores. En 2014 poco más de 28 millones de turistas extranjeros visitaron el país y en 2015 la cifra subió a 32 millones ¿Cuál es el gran atractivo turístico de México?

Obvio: el terrible conflicto bélico interno, peor que el de de Siria, Iraq y Afganistán juntos. A los turistas extranjeros les resulta tan divertido ver cómo nos masacramos los mexicanos, sin que ellos sufran ni el menor sobresalto…

Las cifras inventadas del Institute for Economics and Peace

Al presentar el Index en México, a nombre el IEP, Patricia De Obeso declaró: “En México, el conflicto interno tiene que ver con el crimen organizado. Y en el último año se han contabilizado 33,000 muertes por conflicto interno. Estamos en niveles de Irak y Afganistán cuando hablamos de conflicto interno”.

Esta señora miente de la forma más descarada ¿De dónde sacó la cifra 33 mil muertes en 2015 por el supuesto “conflicto interno”? Veamos de dónde.

Según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía Informática (INEGI) en 2015 se registraron en el país 15,450 homicidios dolosos, pero el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) publicó una cifra más elevada: 17,028.

El SNSP también presentó las cifras de homicidios culposos: 15,764, que sumados a los dolosos dan un total de 32,792 homicidios, 33 mil en números redondos ¡De ahí sacó su cifra De Obeso!

Si la representante del IEP en vez de sumar tramposamente los homicidios culposos a los dolosos hubiera sólo dado la cifra de los segundos ¿no habría mentido?

Habría seguido mintiendo, porque es de una gran deshonestidad intelectual presentar la totalidad de los homicidios de un país como correspondientes a un pretendido conflicto bélico interno y dar a entender que éste –el pretendido conflicto bélico interno- es el único móvil por el cual las personas son asesinadas y no, como ocurre en la realidad en todo el mundo y la mayor parte del tiempo, que existen otros móviles en el marco de los conflictos interpersonales.

El gobierno de Felipe Calderón hizo un esfuerzo por cuantificar los homicidios cometidos por los grupos criminales, pero en 2011 abandonó tal conteo, sin que ninguna otra instancia gubernamental lo haya reanudado.

Algunos medios de comunicación han hecho conteos alternativos. Por ejemplo el periódico Milenio contó 8,423 homicidios atribuibles a los grupos criminales. Si suponemos que esta cifra es correcta (en realidad nos parece abultada) eso representa el 49% de todos los homicidios dolosos ocurridos en 2015.

¿Por qué no utilizo De Obeso esa cifra de 8,423 homicidios atribuibles a los grupos criminales? Porque eso no se presta al amarillismo, a la intención propagandística de presentar a México como una nación devastada por la guerra al igual (o peor aún) que Siria, Irak y Afganistán.

Resulta que 8,423 muertes -por el supuesto conflicto bélico interno en México- se antojan pocas en comparación con las habidas en Siria, Iraq e incluso Afganistán el año pasado.

Cómo fabricar que México es la nación más belicosa y violenta del mundo

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos en 2015 fueron asesinadas 54 mil personas. Pero no podemos tomar la totalidad de esas muertes como resultado de la guerra o incurriríamos en la misma mendacidad de De Obeso y el IEP. Si el promedio de homicidios dolosos en Siria hasta antes de 2011 era de 500 por año, entonces la guerra no cobró 54 mil muertes sino…53,500.

En Iraq según Body Count (Ver sitio) la guerra cobró la vida de 16,115 civiles inocentes, cifra a la que habría de sumar unas 20 mil muertes de los terroristas de ISIS, milicianos kurdos e integrantes del Ejército y la policía iraquíes.

En Afganistán, según Naciones Unidas, la guerra entre los talibanes y el gobierno causó la muerte de cuando menos 10 mil personas.

Pero la mendacidad y deshonestidad de De Obeso y el IEP no se reduce a presentar números falsos sobre México (los 33 mil homicidios entre culposos y dolosos como si todos fueran atribuibles al crimen organizado), sino al utilizar como medida las cifras absolutas, cuando que para comparar la violencia entre países (e incluso entre jurisdicciones subnacionales de un país) el único parámetro aceptable es la tasa por 100 mil habitantes.

La elección de este parámetro no es arbitraria, sino la única razonable porque las poblaciones de los países no son iguales pues es absurdo comparar fenómenos disímbolos.

Por ejemplo en India se cometen 40 mil homicidios por año. Parecen muchos, pero si se considera la población de ese país la tasa por cada 100 mil habitantes es apenas de cuatro

En tasa por 100 mil habitantes las tasas de Siria, Irak y Afganistán fueron en 2015 de 312, 101 y 31, respectivamente. La tasa de México fue de…14. Pero eso considerando todos los homicidios dolosos, pues si se consideran únicamente los atribuibles a los grupos criminales la tasa sería de poco menos 7 por cada 100 mil habitantes.

Con base en todas estas patrañas el Index coloca a México en la posición de 140 de 163 (con una tasa de 14 homicidios por cada 100 mil habitantes), ordenadas de menor belicosidad a mayor.

Pero en cambio pone a Brasil en la posición 105 y a Honduras y El Salvador en la posición 111, pese a que las tasas de homicidios por cada 100 mil habitantes de esos países fueron de 27, 62 y 103 respectivamente.

¿Cuál es el sentido de esta falsificación tan burda de la realidad? No otro que presentar a México como una de las peores naciones del mundo, asolada por la guerra, la impunidad y el caos, para que, en consecuencia, sea objeto de intervención extranjera como…Siria, Iraq y Afganistán…

Pero incluso la cifra de 8,423 homicidios, atribuibles a los grupos criminales, para hablar de bajas de un pretendido conflicto bélico interno en México, es una completa falacia. En México no existe ninguna guerra. Los enfrentamientos entre delincuentes y las muertes por choques entre agentes del orden y criminales no son guerra.

En todos los países del mundo delincuentes matan otros delincuentes o mueren en enfrentamientos con la policía. Suponer que en el mundo entero hay un conflicto bélico es delirio sicótico puro.

La excusa del IEP para presentar los homicidios en México como bajas de una inexistente guerra es el uso de las Fuerzas Armadas en labores de refuerzo a la seguridad pública. En Guatemala desde 2013 el Ejército participa en la lucha contra bandas del narcotráfico, en Honduras desde 2011 y en El Salvador desde el año pasado, los soldados golpean a las maras. En Brasil el Ejército ocupó las favelas de Río de Janeiro con motivo del campeonato mundial de futbol de 2014.

Pero esos países no reciben el mismo tratamiento de México, como tampoco lo reciben Francia (posición 44 del Index) pese a que en noviembre de 2015 desplegó a su Ejército en Paris, tras los atentados terroristas, ni Bélgica (posición 18 en el Index), cuando el Ejército Belga fue desplegado en gran parte del territorio de ese país antes y después de atentados terroristas de 2016.

El Global Peace Index del Institute for Economics and Peace no pretende presentar una visión distorsionada de todo el mundo, sino una de México en el mundo.

El sentido de la campaña para fomentar el “mal humor social”

La opinión pública mexicana ha sido sometida a la peor ola de pesimismo jamás documentada y que el Presidente Peña refirió como “mal humor social”.

Pero esa ola de pesimismo no surgió ni se mantiene de manera espontánea. Muy por el contrario, ha sido fabricada por la izquierda y su aparato de propaganda para convencer a los mexicanos de que su país es el peor del mundo, que se cae en pedazos y que para salvarlo precisa de un mesías, que no es otro que…Andrés Manuel López Obrador.

Parte de esa campaña es la maquinación y difusión de estudios basura como el comentado Index, pero también del Índice Global de Impunidad de la Universidad de las Américas, regenteada por el Luis Ernesto Derbez, otra gemita de la mendacidad de la que ya nos ocuparemos.

Pero ese es el plan “A” para instaurar el socialismo en México. También hay uno “B”, por si el señor López tiene a bien volver a fracasar en su intento por conquistar la Presidencia de la República (los promotores del “mal humor social” están inquietos de que AMLO no asegure su liderazgo en las encuestas de intención de voto, pese a que está en campaña desde hace años y sale todos los días y a toda hora en radio y TV, en abierta violación al principio de equidad en la competencia electoral).

El plan B es la intervención de potencias extranjeras en México que impondrían un gobierno de facto como lo es la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala.Unos, como Derbez, promueven que el protectorado neocolonial cobre la forma de una “comisión” como la de Guatemala.

Otros, como Emilio Álvarez Icaza, promueven que la anulación de la soberanía nacional y la suplantación del Estado mexicano se den mediante una corte internacional por crímenes de lesa humanidad y genocidio, como las cortes imperiales puestas en práctica en los Balcanes o en África.

¡De eso se trata todo!