La última y nos vamos

Los “expertos” del GIEI y sus aliados están muy enchilados, porque los verdaderos expertos en fuego -con el apoyo de la PGR- dieron a conocer los resultados del estudio científico que realizaron en el basurero de Cocula.

Ellos dicen que su enojo es porque la PGR supuestamente incumplió el compromiso de no publicar los resultados hasta consensar su difusión con el GIEI.

En realidad lo que enchila a los del GIEI es lo que el informe dice, más que la forma de publicarlo. El informe no hace sino confirmar la versión de la PGR de los hechos de Iguala del 26 y 27 de septiembre y en particular la quema de los cadáveres -de al menos una parte de los normalistas desaparecidos- en el basurero de Cocula.

Este informe aniquila el primer informe del GIEI, dado a conocer en septiembre de 2015 y las patrañas de José Torero acerca de la supuesta imposibilidad científica de la quema de los cadáveres. Y la implicación de ello es la falsedad de que la PGR habría “fabricado” una versión para ocultar lo que “realmente” pasó y a sus “verdaderos” responsables (a saber el propio gobierno federal y el ejército en particular).

Durante meses hemos venido denunciado el negro pasado de los miembros del GIEI, que incluye la comisión de graves delitos y violaciones a derechos humanos, así como su sucia actuación en México y cada una de sus patrañas, tergiversaciones e insinuaciones insidiosas. El informe de los expertos en fuego es el tiro de gracia para la credibilidad del GIEI.

Pero aún veremos sus estertores terminales. Aún falta su segundo informe, que será el último, dado que el gobierno federal decidió no prorrogar la estadía en México de los pillos que nos envió la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Sin embargo no porque los “expertos” se vayan va a cesar la campaña para tergiversar los hechos de Iguala y Cocula, para ocultar que las atrocidades fueron obra de políticos de izquierda y sus aliados criminales y para culpar a inocentes. Viene la campaña intervencionista para aplastar la soberanía de México, usurpar sus instituciones e imponernos un “protectorado” extranjero con la excusa de la violencia.

Hemos ganado una batalla estratégica; falta ganar la guerra en defensa de la verdad y la justicia.