El General Ángeles exige castigo

Aunque no ha decidido si emprenderá acciones legales, el General de División Tomás Ángeles Dauahare afirmó que, por un principio de justicia, las personas que le fabricaron la acusación de narcotráfico deben ser llamadas a cuentas y castigados.

El ex subsecretario de la Defensa Nacional aseguró que su caso penal fue maquinado artificiosamente con un claro matiz político y sostiene que si existiera un sólo indicio de su involucramiento con los Beltrán Leyva, su suerte hubiese sido otra, "me hubieran hecho polvo".

"Yo creo que es de justicia que se llame a cuentas a las personas que manipularon tanto una cosa sagrada como debe ser la procuración de justicia, dicen que de la seguridad nacional la seguridad social es el elemento principal y dentro de este elemento de seguridad social está la seguridad penal, ocupando un espacio muy importante.

"Creo que debe ponerse un límite, un alto a eso ¿cómo? buscando la aplicación del Estado de derecho, del imperio de la ley, creo que sí, las personas que hicieron ese daño manipulando lo que la sociedad les ha encargado deben sufrir alguna pena", señaló.

Ángeles dijo tener claro en dónde se originó la "intriga" que lo llevó a la cárcel, sin embargo, mencionó que por ahora ha pensado que es mejor mantener en el subconsciente esta "infamia", razón por la que prefirió no hablar de nombres.

"Definitivamente fue una cosa maquinada artificiosamente, no hubo nada, si hubiera habido lo mínimo no estaría ahorita en libertad, me hubieran hecho polvo, no encontraron nada a pesar de que movieron cielo, mar y tierra en contra mía, no se logró.

"Sí tengo la idea precisa (quiénes lo hicieron), desde luego fue una cosa con más matiz político que nada, esto que me sucedió fue producto de intrigas, no tanto de venganzas, porque yo no he ofendido a nadie, no le falté el respeto a nadie, quizá me atravesé en el camino de algunos, de gente con no muy buenas intenciones, quizá de por allí haya venido", señaló.

No abundó en comentarios sobre la ex Procuradora Marisela Morales, cuya administración lo detuvo y consignó. Solamente se refirió a ella como una funcionaria relacionada con un grupo del Ejército al que tampoco identificó.

Del Coronel Avigaí Vargas Tirado, sólo dijo que fue quien tuvo una participación muy activa en la investigación que lo llevó a prisión y luego fue premiado con un ascenso en el Ejército.

El General relató que todo el proceso de detención y encarcelamiento fue muy desgastante para su familia y le generó un enorme coraje, porque de la noche a la mañana se quedaron sin patrimonio, ante los aseguramientos de bienes y cuentas bancarias.

"Fue muy duro lo que nos sucedió, llegó a su clímax ese enojo y se disipó, entonces no quiero traer a la memoria, allí que permanezca en el subconsciente esta infamia", expresó.

Dos días antes de la liberación de Ángeles Dauahare, un juez federal absolvió y liberó a Noé Ramírez Mandujano, ex subprocurador Especializado en Investigación de Delincuencia Organizada, e instruyó a la PGR abrir una indagatoria contra quienes le fabricaron pruebas.

El ex subsecretario y el ex subprocurador tenían un aspecto común en sus expedientes: ambos fueron acusados por el mismo testigo protegido, "Jennifer", quien los acusó de colaborar con los Beltrán Leyva.

Al divisionario se le cuestionó si se sumará a la averiguación previa que por instrucción judicial iniciará la PGR contra el testigo colaborador.

"Por mí si, por Tomás Ángeles, sí, pero el General Ángeles pediría instrucciones con quien debe hacerlo, aunque sea General en situación de retiro, (lo consultaría) con el secretario de la Defensa y con el señor Procurador, me atengo a lo que ellos digan", respondió.