Candidatos ¿quién le apuesta al caso Posadas?

A 19 años del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo y tras el reciente fallecimiento del entonces procurador general de la República, Jorge Carpizo McGregor, se presenta una oportunidad histórica para que el próximo Presidente con los elementos que hay en la investigación dé a conocer la verdad y consigne a los responsables, no sólo físicos sino intelectuales como señala en entrevista para yoinfluyo.com el licenciado José Antonio Ortega, quien desde 1998 es coadyuvante en la investigación del caso.

Hasta el momento, Andrés Manuel López Obrador es el único presidenciable que ha hablado del caso Posadas asegurando que de llegar a la Presidencia lo revisará como se lo hizo saber al cardenal José Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara en un desayuno que se realizó el mes pasado.

Ésta no es la primera vez que López Obrador muestra interés por el caso pues de acuerdo a José Antonio Ortega, "en 2004 el cardenal Juan Sandoval Íñiguez habló con Andrés Manuel para que me recibiera y le dijo que yo le iba a tratar un asunto que le interesaba a él. De la oficina de López Obrador me hablaron pero nunca me recibió, me parece que le dio miedo, espero que ahora si gana tenga el valor de dar a conocer quiénes y porqué asesinaron al cardenal Posadas Ocampo".

Para Ortega es viable que el candidato de las izquierdas profundice en la investigación, a diferencia de Enrique Peña Nieto, candidato por el PRI- PVEM porque "Carlos Salinas de acuerdo a las versiones periodísticas que han salido está detrás de la campaña de Enrique Peña si esto fuera cierto la averiguación del caso Posadas va a sufrir el mismo revés que sufrió la averiguación de su tío Montiel cuando fue gobernador y cuando su ex esposa Versini, destapó toda la serie de dinero que tenía y la investigación la taparon, la cerraron y hoy el Estado de México no sabe la verdad de la fortuna de su tío Arturo Montiel".

Comentó que hasta el momento no ha tenido ninguna comunicación con ninguno de los cuatro candidatos por lo que desconoce cuál es su posición respecto a este asunto, sin embargo, "contactaremos a quien llegue a la Presidencia porque consideramos que sería una oportunidad histórica para el próximo presidente concluir la investigación dando a conocer y presentando ante la justicia a los responsables materiales e intelectuales del homicidio del cardenal".

El asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, privado de la vida la tarde del 24 de mayo de 1993 en el aeropuerto de Guadalajara, es un interés del Vaticano como apunta Ortega. "En octubre de 2001, estuvimos 12 minutos con su santidad Juan Pablo II, el señor cardenal Sandoval Íñiguez, el entonces gobernador de Jalisco Francisco Ramírez Acuña, el entonces líder del Congreso de Jalisco Fernando Peláez Guzmán y un servidor. Fuimos a hablar de la falta de voluntad política. Nos escuchó y mostró mucho interés".

Tras la muerte de Juan Pablo II, la Santa Sede sigue enterada del caso por conducto del secretario de Estado, Tarcisio Bertone, "con él hemos estado en cinco ocasiones hablando del asunto. Benedicto XVI está enterado del caso, de que está abierto, de los avances que hay y de la falta de voluntad política para resolverlo", indicó.

Asesinato del cardenal Posadas Ocampo

Y es que hace 19 años, el 24 de mayo de 1993 aproximadamente a las 3:40 de la tarde cuando iba llegando al aeropuerto de Guadalajara el carro marquiz blanco donde iba el cardenal Posadas y que había ingresado ya al estacionamiento un grupo, hasta ahora sin identificar, impactaron su vehículo privándolo de la vida y de acuerdo a las investigaciones realizadas que se asientan en el expediente, recibió 14 impactos en el cuerpo mientras que su chofer Pedro Pérez Hernández 10.

Con lo anterior, se desmintió la primera hipótesis planteada por el entonces procurador Carpizo McGregor quien aseguró se trató de un fuego cruzado. La segunda hipótesis planteada por el mismo fue que confundieron al cardenal con el Chapo Guzmán, pero "se echó abajo porque hay fotos del cardenal y del Chapo y son completamente diferentes", como señala Ortega. La tercera es que lo confundieron con un escolta del Chapo por el vehículo que traía pero eso nunca fue aclarado y la cuarta es que confundieron el auto del cardenal con el del Chapo.

Ortega indicó que lo cierto, que está en el expediente, es que cuando el cardenal abre la puerta se oye un grito que dice: ¡Ya llegó, ya está aquí, es él, es él!, lo anterior referido por un testigo y en eso empiezan a salir de varios vehículos personas, hay una primera ráfaga al aire para avisar que empieza el operativo y al que ejecutan es al cardenal.

El que refiere el grito de ¡Ya llegó, ya está aquí, es él!, es Antonio Mendoza Cruz un pistolero del Chapo Guzmán que se había adelantado al aeropuerto porque el Chapo iba a volar ese día de Guadalajara a Puerto Vallarta y fue a documentar las maletas donde iban las armas, ya tenía los pases de abordar y estaba esperando a que el Chapo llegara.

Éste llega por afuera del estacionamiento. Estaciona su auto verde, se baja, abre la cajuela, saca una maleta, se regresa, le estaba dando las llaves al chofer y en ese momento este hombre, Mendoza Cruz, oye que gritan ¡Ya llegó, ya está aquí, es él! y empiezan a salir hombres armados por lo que le grita al Chapo: ¡Corre, corre, hay gente armada!, entonces éste se mete al aeropuerto y viene toda la balacera.

La primera pregunta del Ministerio Público al señor Antonio Mendoza Cruz, como nos cuenta Ortega, fue: ¿ustedes repelieron la agresión? y la respuesta fue que la agresión no había sido a ellos, lo que quedó asentado en el expediente.

"Entonces por eso nuestra tesis es que es un operativo militarmente planeado para ejecutar al cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo y consistió en citar a las bandas de narcotraficantes para provocar que se pelearan. El Chapo, no sabía que iban a citar a los Arellano y los Arellano no sabían que iban a citar al Chapo, no era ficticio, era real, para que cuando se vieran se agarraran a balazos, se mataran, y en medio un tercer grupo llegara y ejecutara al cardenal. Eso fue lo que dijo el general Jesús Gutiérrez Rebollo en su declaración".

El abogado defensor indicó que quien citó a las bandas fue Rodolfo León Aragón, entonces director general de la Policía Judicial Federal de la PGR como quedó asentado en el expediente. Pero ¿cuál fue el móvil del asesinato del cardenal?

¿Por qué mataron al cardenal Posadas Ocampo?

El coadyuvante en la investigación señala que lo asesinaron por la información que tenía de los vínculos del narcotráfico colombiano, boliviano y peruano con políticos mexicanos, concretamente con el hermano del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, Raúl Salinas de Gortari. "Y como el cardenal se lo fue a reclamar, al Presidente a los Pinos, de acuerdo a lo que aparece en el expediente, lo trataron de callar, amenazándolo, siguiéndolo, interviniendo sus teléfonos y no pudieron hacerlo y terminaron matándolo, ese es el móvil".

El cardenal había sido víctima de amenazas. Un día antes, cuando iba llegando a la catedral para su misa dominical la madre Ávalos, que se confesaba siempre con él coincidió en la llegada con el cardenal y vio cómo al carro de Posadas Ocampo se le venía cerrando otro con vidrios polarizados y no le dejaba avanzar, vio cómo el cardenal bajó temblando, nervioso, sudoroso y le dijo: "me vienen siguiendo".

Ése es uno de los testimonios porque hay otros que quedaron asentados y que dicen que vigilaban su casa y su oficina, también hay un testigo que ya declaró y que fue corroborado de que sus teléfonos estaban intervenidos y que la escucha iba a la PGR de Jalisco como comentó Ortega.

Comentó también como uno de los coadyuvantes de la investigación, los otros son el cardenal Juan Salvador Íñiguez y Fernando Guzmán Pérez Peláez hoy candidato al gobierno de Jalisco del PAN, citaron a comparecer al ex presidente Salinas de Gortari pero no asistió porque se encontraba fuera del país.

Fue hasta 2006 que Salinas de Gortari compareció ante el Ministerio Público pero éste no les informó a los coadyuvantes de la investigación por lo que no pudieron cuestionarlo. Al respecto José Antonio Ortega comentó que posterior a la declaración del ex presidente, presentaron un escrito para que se ampliara la declaración con más de 150 preguntas que no se le formularon y que se le debieron haber formulado.

"A juicio de la autoridad esas preguntas ya estaban respondidas y por puntos y comas negó volver a citar a Carlos Salinas de Gortari de tal suerte que él cumplió con el requisito de acudir con el MP pero no le preguntaron lo que le tenían que haber preguntado para saber con precisión la verdad de los hechos del 23 de mayo de 1993, respecto al asesinato del cardenal".

Para la investigación del caso, los coadyuvantes interrogaron también al hermano del ex Presidente, Raúl Salinas de Gortari en Almoloyita de Juárez. Sin embargo, negó todo y no se obtuvo nada.

¿Cuál ha sido la actuación del sexenio actual en el caso?

De acuerdo a Ortega no ha habido ninguna disposición del gobierno federal en el caso: "antes de que Calderón fuera presidente, cuando era diputado nos entrevistamos con él, Fernando Guzmán y yo, le presentamos las pruebas y todo, hablamos con algunos de sus secretarios de estado respecto al asunto y no vemos que haya la voluntad política suficiente para mover este asunto".

¿Por qué aceptó el caso Posadas?

José Antonio Ortega compartió que cuando se lo propusieron, en junio del 98, le dijeron que iba a ser una revisión del expediente y que máximo llevaría dos, tres meses y listo. "Los dos o tres meses se han vuelto más de 10 o 12 años y una vez que te metes es muy difícil salir por lo que vas conociendo y dejar en la impunidad el homicidio de un príncipe de la Iglesia que fue asesinado arteramente de 14 impactos en su cuerpo a plena luz del día y en medio de mucha gente. No lo puedes dejar".