Humberto Moreira, el hombre-polémica del PRI

Sea una cumbia, vallenato o norteña, el líder nacional del PRI, Humberto Moreira, está bailando sus pasos más complicados.

En la pista Moreira es un hábil bailador, como lo documentan decenas de videos en internet, aunque el ex gobernador de Coahuila se ha movido a un ritmo mucho más acelerado por la deuda que adquirió la entidad durante su gestión.

Moreira asumió la dirección de su partido el 4 de marzo pasado. Sin embargo, meses antes sus declaraciones ya habían causado polémica en los campos partidistas opositores. 

Ahora, el priista es acusado de haber endeudado a su estado por 34 mil millones de pesos y, de acuerdo con distintos expertos consultados, su presencia en el PRI está dañando la imagen del partido. 

Tres expertos entrevistados por ADNPolitico opinaron que Moreira es, en estos momentos, una ficha insostenible para el partido y que podría afectar la campaña política del candidato presidencial tricolor, quien quiera que éste sea.

“Creo que van a tener que finalizarlo ahora. No lo pueden dejar seguir creciendo”, dijo Héctor Zagal, autor del libro Anatomía del PRI. Los Pinos y el PAN intentarán capitalizar el caso Moreira, añadió.  

José Antonio Ortega, analista político, aseguró que, de facto, otro priista ya dirige al partido.

“Políticamente (Moreira) está muerto. Al interior del partido, de manera provisional, han puesto a otro operador que maneje al (PRI) que es el ex gobernador (de Hidalgo) Miguel Ángel Osorio Chong, que es el que está manejando el partido ante la embestida mediática-política”, afirmó. 

“Ahorita lo que espera Moreira es obtener fuero para que no lo metan a la cárcel derivado de todos los actos ilegales que han salido a la luz pública en la forma cómo se obtuvieron los recursos, engañando al Estado, engañando a bancos, falsificando documentos”.

Aunque el priista deje la dirigencia nacional, opinó por otro lado el columnista Macario Schettino, el caso ya afectó la imagen del partido. 

“Aunque saliera de la presidencia del PRI, el daño ya está hecho. No veo cómo los priistas puedan hablar de buenos gobiernos con todo lo que Moreira trae atrás”, puntualizó.

ADNPolitico buscó a Moreira y a la secretaría general del PRI, Cristina Díaz, para su versión, pero no se obtuvo respuesta. 

Al ritmo de la polémica

Los conflictos comenzaron desde principios de este año. El 6 de enero, Moreira aseguró que sacaría de Los Pinos a las “tepocatas, víboras prietas y todo tipo de alimañas”.  

Cinco días después, el presidente del PRI dijo que la llegada del PAN al gobierno federal trajo la descomposición social al país.

Desde ese momento, Moreira no ha tenido descanso del golpeteo político, ya sea atacando o desviando el fuego de otros frentes, como el enriquecimiento ilícito de uno de sus más cercanos colaboradores.  

El 13 de junio el diario Reforma publicó que Vicente Chaires, asistente de Moreira, pasó de ser un funcionario gubernamental a un próspero empresario en tan sólo unos años, formando parte de cinco consorcios mediáticos y tres empresas texanas.

Después vino la acusación de que Javier Villareal, su secretario estatal de Finanzas, también aprovechó el cargo para hacer negocios familiares.  

Al igual que Chaires, documentó la prensa nacional, la familia de Villareal poseía un pequeño negocio en Matamoros, Tamaulipas, antes de que éste asumiera el cargo en el gobierno de Moreira.  Ahora sus familiares más cercanos tienen casas, autolavados y terrenos en Brownsville, Texas.

La PGR lo detuvo, pero salió libre bajo fianza horas después de ser aprehendido. 

Ayer, distintos grupos de ciudadanos solicitaron un juicio político contra Moreira en la Cámara de Diputados a causa de la deuda que dejó en el estado de Coahuila.

La millonaria deuda habría sido tramitada con documentos falsos. La Procuraduría Fiscal de la Federación denunció a la PGR que funcionarios de Coahuila tramitaron con premeditación papeles apócrifos para endeudar al estado.  

La deuda fue aprobada por el Congreso local en noviembre del 2009 y los oficios fueron respaldados por la Secretaría de Hacienda.