Políticas a la Fox y Medina llevaron a la masacre de Monterrey

Dos reacciones ante la masacre del 25 de agosto en Monterrey arrojan mucha luz sobre cómo es que hemos llegado a atrocidades como esa.

La primera es la del ex presidente Vicente Fox, quien propuso pactar una tregua con los grupos criminales y garantizarles amnistía. La segunda es la respuesta del gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, quien ante las exigencias de renuncias de servidores públicos, dijo que atenderlas debilitaría a las instituciones y beneficiaría a los criminales.

Lo primero que llama la atención de ambas reacciones, es que las políticas que implican sean tomadas como posibilidades hipotéticas de cara al futuro, cuando que -por el contrario- se trata de lineamientos practicados desde hace varios años. Y por eso es que estamos como estamos.

Lo que Vicente Fox hizo como Presidente de la República (y en buena medida sus predecesores también), fue darle tregua a los grupos criminales, dejar que libremente ajustaran cuentas entre ellos y otorgar amnistía por sus crímenes a la mayoría de sus jefes. Y ¿acaso esa complacencia con los criminales impidió que ellos fueran cada día más destructivos? ¡Exactamente lo contrario!

Por lo que hace a las declaraciones de Rodrigo Medina, tomarlas en serio sería suponer que si las instituciones están debilitadas y los grupos criminales tan fortalecidos es porque en lugar de que se mantuviera a ultranza a los servidores públicos que deben garantizar seguridad y paz, se les ha cambiado incesantemente. El problema es que ha ocurrido exactamente lo opuesto: mientras peor es el desempeño de jefes policiales y procuradores, con más ahínco se les mantiene en los cargos.

Si una masacre como la de Monterrey ocurrió es porque los responsables de prevenirla (impedirla) no cumplieron con su deber. Y con ello lo que se hace es garantizar que se producirán nuevas y peores masacres, pues los mandos policiales y de procuración de justicia no tienen incentivos para actuar de otra manera, pues saben que por malo que sea su desempeño seguirán en sus puestos.

Los gobernantes tampoco tienen incentivos para actuar de otra manera, pues suponen que si a Fox no se le ha llamado a cuentas por dar tregua a los criminales ¿por qué a ellos sí, cuando concluyan sus mandatos?