Llevan narcotestimonio al Papa

El Papa Benedicto XVI fue enterado por el Cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, de la última declaración que hizo antes de ser extraditado a EU Benjamín Arellano Félix -considerado el cerebro operativo y financiero del Cártel de Tijuana-, sobre el asesinato de Juan Jesús Posadas Ocampo, ocurrido en 1993.

En esta, la primera vez que hablaba del caso, Arellano Félix ratificó lo que en investigaciones previas se había señalado: quien entonces era Jefe de la Policía Judicial Federal, Rodolfo León Aragón, planeó el asesinato del Cardenal al citar a dos grupos antagónicos de narcotraficantes en el Aeropuerto tapatío, explicó ayer José Antonio Ortega Sánchez, quien ha sido abogado coadyuvante del Gobierno de Jalisco en el proceso judicial.

La declaración ocurrió el 15 de abril en el Penal del Altiplano, en el Estado de México, frente a más de tres agentes del Ministerio Público, sus abogados y Ortega Sánchez.

El texto, confirmó el legista, habría sido entregado al Pontífice en la visita que realizó Sandoval Íñiguez con motivo de la Beatificación de Juan Pablo II.

"Señala a Rodolfo León Aragón, entonces director general de la Policía Judicial Federal, y además ofreció que si la Procuraduría lo ponía en un careo, ya sea presentado, arraigado o como fuera, él iba a sostener en su cara la imputación que le hacía y además iba a presentar testigos", explicó Ortega Sánchez.

Según el testimonio del detenido, León Aragón le confirmó que los hermanos Arellano Félix no participaron en el homicidio del Cardenal, sino que fueron citados en el Aeropuerto al mismo tiempo que su rival, Joaquín El Chapo Guzmán, para generar un enfrentamiento.

Arellano Félix habría señalado como autor del homicidio a León Aragón y a algunos miembros de la Policía Judicial Federal que el 24 de mayo de 1993 estaban en el puerto aéreo.

También ratificó la versión que dio Arturo Páez Martínez, "El Kitty Páez", en el 2006 durante una diligencia con agentes del FBI, la Fiscalía de San Diego y elementos de la PGR, sobre la exigencia de León Aragón a Arellano Félix de entregar 10 millones de dólares para desviar las investigaciones del caso.

"Me parece que esta precipitación en la extradición puede obedecer a lo que declaró él aquí en México señalando como autor del homicidio del Cardenal a Rodolfo León Aragón y a varios miembros de la Policía Judicial Federal", agregó Ortega Sánchez.

El caso del asesinato de Posadas Ocampo continúa abierto y, en opinión del legisla, el siguiente paso sería pedir la presentación y arraigo de León Aragón para realizar un careo con Arellano Félix.