'Pierden’ pruebas contra extorsionadores y los liberan

Una comerciante de la Central de Abastos que fue víctima de extorsionadores denunció ayer las supuestas irregularidades o actos de corrupción en los que incurrió un agente del ministerio público , al "perder" o "desaparecer" las pruebas que tenían en contra de los presuntos delincuentes, que fueron detenidos en flagrancia por agentes policiacos hace un año.

Sumamente afectada por la noticia y temiendo ser víctima nuevamente de los delincuentes, pidió que no se le tomaran fotos ni se mencionara su nombre, mientras que fue José Antonio Ortega, enviado de la Confederación Nacional de Asociaciones de Comerciantes Establecidos en Centrales de Abasto (CONACCA), quien responsabilizó a las autoridades de lo que pueda sucederle a ella y su familia.

Luego de señalar que lo ocurrido es imperdonable, Ortega afirmó que la noche del lunes le llamaron de la Subprocuraduría de Justicia del Estado para decirle que había que llegar a un arreglo porque se "extraviaron" todas las pruebas que tenía el Ministerio Público en contra de los extorsionadores.

Comentó que hace un poco más de un año la empresaria, que pidió no ser identificada ni tomada su imagen en fotografía o video, comenzó a ser extorsionada.

"Primero le pidieron 10 mil dólares, luego 5 mil, para finalmente acordar el pago de 500 dólares semanales. Ante esta situación acudió a presentar su denuncia a la Procuraduría General de Justicia del Estado, lo que derivó en un operativo dirigido a detener a los delincuentes", indicó.

Justo cuando el presunto delincuente hacía la llamada a su víctima, fue detenido por la policía. En el evento le fue asegurado el teléfono celular en donde tenía registro de las llamadas que le había realizado.

En este operativo se grabó inclusive la llamada recibida por la comerciante, además de que se tomó en video a uno de los delincuentes cuando intentaba llegar a acuerdos sobre la cuota semanal que le pedía para no poner en peligro su vida. Ortega indica que inclusive el mismo día se hicieron algunas tomas en video, pero supuestamente al llegar ante el juez esta semana todas estas pruebas habían desaparecido, incluida la declaración de los presuntos responsables.

Un juez de garantía liberó ayer por falta de pruebas a Federico Rocha Obregón y Sóstenes Gerardo Martínez Carbajal, acusados de extorsionar a comerciantes de la central de abastos.

El enviado de la Conacca dijo que seguirá este caso hasta sus últimas consecuencias e inclusive no descartó entablar una demanda penal en contra de las autoridades que permitieron que los presuntos delincuentes quedaran libres.

"Tengo mucho miedo, frustración y coraje por lo ocurrido. Esto quiere decir que bajo la actual impunidad cualquiera puede cometer un delito y quedar en libertad", indicó.

"Cómo es posible que se haya perdido el celular, el video, la grabación y la misma declaración del malandro", recalcó.