Senado aprueba órgano anticorrupción

El pleno del Senado aprobó con 111 votos a favor, dos en contra y dos abstenciones la creación del órgano autónomo de combate a la corrupción, que será un organismo público con personalidad jurídica y patrimonio propio.

Para cerrar el periodo ordinario de sesiones, este viernes por la mañana fue aprobado el dictamen en comisiones y pasó al pleno a primera lectura al mediodía. En sesión vespertina, fue aprobado en el pleno y remitido a la Cámara de Diputados (que ya cerró su periodo ordinario de sesiones) para continuar el trámite legislativo.

La reforma constitucional modifica los artículos 22, 73, 79, 105, 107, 109, 113, 116 y 122 para combatir la corrupción en todos los niveles de gobierno e instituciones.

Al fundamentar el dictamen en tribuna, el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, el priísta Enrique Burgos, subrayó que con esta reforma se está proponiendo que México cuente con un órgano responsable de combatir la corrupción, que sea autónomo en la esfera de los entes públicos federales, y tendrá a su cargo las tareas preventivas, de investigación y de sanción de las responsabilidades administrativas que deriven de los hechos de corrupción.

El órgano tendrá un titular (que será nombrado por el Senado con la votación de las dos terceras partes de los legisladores presentes), y contará con un consejo consultivo integrado por tres ciudadanos electos por la cámara alta, además de un representante del Poder Ejecutivo, otro de la Auditoría Superior de la Federación y uno más del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos.

Burgos precisó que mediante esta reforma se sustenta el sistema nacional de combate a la corrupción que comprende deberes de colaboración y auxilio con el órgano responsable de combatir la corrupción en el ámbito federal y en los estados.

El coordinador de los senadores del Partido del Trabajo (PT), Manuel Bartlett, al fijar la postura de su bancada, dijo que él votaría en contra porque “de nueva cuenta hay un centralismo. Hay un representante del Ejecutivo en el consejo que puede inhibir las investigaciones, y va ocurrir lo que sucedió en la famosa secretaría de la Contraloría, que nunca se persiguió a nadie y nunca funcionó porque era la contraloría del presidente”.

El perredista Alejandro Encinas coincidió con el petista Bartlett en que una de las limitaciones del consejo consultivo es la presencia de un representante del Ejecutivo en el consejo. La solución al problema de la corrupción, subrayó, no es un asunto exclusivo de las leyes, es un mal endémico.

Encinas consideró un avance la aprobación de una reforma para combatir el que calificó como el peor de los males de la administración pública.

Sin embargo, reprochó el que la Cámara de Diputados haya cerrado su periodo de sesiones sin concluir el proceso legislativo.