IVA de 16% en la frontera, colegiaturas y vivienda: ¡injusticia!

Para justificar el aumento de la tasa del IVA en las localidades fronterizas, el Secretario de Hacienda Luis Videgaray aseguró que la actual tasa de 11% era “injusta”, porque en el resto del país pagamos 16% y porque los estados de la frontera son “ricos” (lo cual no impide al gobierno aplicar en los mismos la Cruzada Contra el Hambre).

Es deplorable la noción de justicia del señor Videgaray. Para él si a unos se les quita menos del producto de su esfuerzo, hay que quitarles más, como a los demás.

La inmensa mayoría de mexicanos tenemos valores distintos, quisiéramos que nos quitarán menos, como a los de la frontera. Pero si no se puede tampoco queremos que a ellos los fastidien como a nosotros para estar “parejos”.

Por supuesto que la tasa inferior del IVA en la frontera no es un privilegio, sino un asunto de elemental racionalidad económica. Con una tasa de 11% ya es difícil competir para el comercio fronterizo del lado mexicano, pues en el lado estadounidense el impuesto al consumo es de 8%. Para mejorar nuestra competitividad la tasa debería ser no de 11%, sino de 8%.

Pero con una tasa del IVA del doble de la de las ciudades gemelas de Estados Unidos, el efecto económico del lado mexicano será desastroso.

Otro golpe que se quiere dar contra los contribuyentes es imponer el IVA del 16% a las colegiaturas, que hoy tiene tasa cero. Para un gobierno que tanto gusta de las comparaciones asimétricas con la OCDE, debería saber que ningún miembro de esta organización grava la educación.

El efecto puede ser devastador porque muchas personas, quizás cientos de miles, ya no podrán pagar las colegiaturas y el sistema educativo público no tiene capacidad para absorber a tantos alumnos que se quedarán sin escuela. Y si a eso se le suma la pretensión de gravar con 16% de IVA los créditos hipotecarios, la situación será muy difícil para amplios segmentos de la clase media.

El Presidente Peña ha dicho que está dispuesto a pagar el costo político de subir impuestos. Pero debería recordar que esa clase media, contra la que ahora se ensaña, es la que le hizo ganar la Presidencia, porque entre otras cosas no le ofreció subir los impuestos. Y esa clase media agraviada puede volver a sacar al PRI del poder.