Guerrero: Aguirre es parte del problema

¿Quiere usted, de un día para otro, obtener una patente de corso para delinquir con impunidad y encima cobrar como jefe de la policía, sin tener que cumplir con los requisitos legales?

¡Pues muy sencillo! Forme un grupo de rufianes y ármelos como pueda (para tal efecto, no le haga el feo a ningún patrocinio). Haga que sus matones priven de la libertad a quienes se les pegue la gana, que instalen retenes y que disparen a quienes no se detengan (si hay muertos, mejor).

Al mismo tiempo haga marchar a su gavilla por calles y carreteras ostentando armas en forma desafiante, invéntese un discurso “progresista” sobre los derechos de los “pueblos originarios”, consígase la bendición del algún acólito de la Teología del Totalitarismo y llame a derrocar al gobierno y ¡ya (casi) está!

Sólo falta un pequeño paso, mero trámite: vaya con el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero y exíjale que reconozca a su asonada como policía (sueldos incluidos) y él, solícito -en fast track- le concederá su deseo.

Cuando Ángel Aguirre anuncia que hará pasar a las autodefensas y “policías” comunitarias por policías verdaderas y además que les va a regalar el dinero de los contribuyentes, lo que este señor hace es algo más que comedia: concede una suerte de amnistía a los integrantes de esas pandillas por los crímenes que han cometido, entre ellos el homicidio de al menos dos personas y la privación ilegal de libertad de decenas más.

Pero hay algo peor todavía: Aguirre ayuda a tirar una cortina de humo sobre el financiamiento de estos grupos, que -según él mismo ha dicho- están vinculados con los terroristas. Hay unos 2 mil hombres armados que se hacen pasar como policías ¿De dónde salieron las armas?, ¿quiénes los patrocinan como para que puedan dedicarse de tiempo completo a jugarle al policía revolucionario?, ¿viene el dinero de los secuestros que los terroristas han realizado por años?, ¿viene acaso del narcotráfico? O peor aún: ¿el dinero proviene de la fusión entre terrorismo y narco, la cual por tanto tiempo se ha temido?

Como sea, Aguirre es parte del problema, al aceptar el papel de idiota útil de Los Patrocinadores. Ergo, desarmar la bomba de tiempo de Guerrero pasa, necesariamente, por removerlo.