Siete errores que Enrique Peña no debe cometer

El presidente electo y constitucional a partir del 1 de diciembre, enfrentará como principal reto la mayor crisis de seguridad que haya padecido México en tiempos de paz. Hay errores que él no debe cometer, pues siempre es posible empeorar lo que ya está mal :

Primero. No se olvide de cumplir sus promesas de campaña. Usted se comprometió a reducir durante su mandato los homicidios, secuestros y extorsiones a cuando menos la mitad de su nivel actual. Ese es un acierto que le hemos reconocido. Para ello hay que hacer que todos sus colaboradores y todos los gobernadores hagan suyas sus metas. Además debe haber sanciones para quienes no cumplan o de lo contrario nadie se verá obligado a cumplir. Asimismo, debe haber resultados desde el principio o si no, no los habrá tampoco después.

Segundo. No siga la política de los anteriores gobiernos de dejar que los delincuentes se maten entre sí. Esa política es la que nos llevó al desastre que vivimos. Para eso existe el gobierno: para controlar la violencia y el delito. Hay que restablecer la autoridad del Estado en todo el territorio nacional.

Tercero. No pacte con criminales, no siga el juego de muchos gobiernos de perseguir a unos delincuentes y proteger a otros. Se comprende que hay que seguir prioridades y debe perseguirse con más fuerza a los grupos más violentos y agresivos contra la población civil inocente, pero sin olvidar a sus rivales.

Cuarto. No permita la impunidad. Del actual desastre hay políticos responsables, incluyendo de su partido, el PRI. No debe haber "amnistía" para nadie o de lo contrario seguirá habiendo políticos dispuestos a proteger a los criminales.

Quinto. No culpe a otros de nuestros errores, como hizo el actual gobierno. En la lucha contra el crimen Estados Unidos es un aliado.

Sexto. No prescinda de la asesoría del general Oscar Naranjo por presiones de los izquierdistas. Estos lo abominan por su "pecado" de combatir a los terroristas de las FARC.

Séptimo. No permita se manipule la estadística de incidencia delictiva. Por desgracia cuando usted fue gobernador se divulgaron cifras de homicidios inferiores a las reales.

Sinceramente le deseamos mucho éxito. Y si no lo tiene, pronto la Nación se lo empezará a demandar…