#YoSoy132, el secuestro...

La sorpresiva coincidencia entre la irrupción del activismo juvenil que, amén de animar las desangeladas campañas, derivó en la activación del movimiento #YoSoy132, con la reactivación del discurso de denuncia de Andrés Manuel López Obrador contra la supuesta o real guerra sucia desplegada en su contra, y los preparativos de un fraude destinado a impedir su triunfo en los próximos comicios, activaron ya al oficialismo que, un día sí y otro también, se esfuerza por entender lo que sucede y descubrir los alcances de un eventual conflicto poselectoral… similar al que siguió al apretado triunfo de Felipe Calderón en 2006.

Y más, tras la acelerada multiplicación de evidencias sobre cómo, en cosa de días, el supuesto o realmente "espontáneo" —en su origen— movimiento, fue literalmente "secuestrado" por activistas pro Peje que, afiliados o adherentes al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), al PRD u otras organizaciones de izquierda, aprovecharon el masivo encuentro en las Islas de la Universidad Nacional Autónoma de México para consolidar su arribo a la dirección de aquél.

Ahí están discurso y actividad desplegados, entre otros muchos, por Saúl Alvídrez, del Tecnológico de Monterrey Campus Santa Fe, que hoy por hoy muchos identifican como el líder de #YoSoy132; de Manuel Cossío, su segundo de a bordo, Miguel Torruco, de la Ibero o, más allá de los nombres, el listado de acuerdos aprobados durante el encuentro en la UNAM y que, en un importante porcentaje, mueven a pensar más en una asamblea partidista —de izquierda, obvio, o, más aún, lopezobradorista— que en el original reclamo de democracia y equidad informativa… más su contradictoria proclama simultánea de apartidismo y "antipeñismo".

Sólo algunas: juicio político a Calderón, exigir la aplicación de los Acuerdos de San Andrés, mantener el movimiento organizado "para estar en condiciones de responder a un eventual fraude electoral", demandar una reforma política "que integre no sólo la revocación de mandato sino también el referéndum y el plebiscito", exigir la libertad incondicional e inmediata de todos los presos políticos o, como se observa en el video promocional del movimiento donde, bajo la batuta del citado Saúl, alguno de los protagonistas —debidamente uniformados, claro— aboga "por la diversidad sexual acallada por el oscurantismo".

Así pues, insistamos, la sorpresiva coincidencia existente entre las posturas más recientes de los jóvenes con la reedición de buena parte de las intolerantes y "mesiánicas" posturas que, en 2006, posicionaron al tabasqueño como un real peligro para México, mantienen más que preocupados a los hombres del gobierno que, hoy por hoy, refieren su convicción, como adelantamos aquí mismo —Peje: reeditando 2006— el pasado 21 de mayo, de que el otrora amoroso está dando pasos hacia la proclama de su triunfo, antes y después de la jornada electoral, como base de la denuncia de un fraude orquestado en su contra por "la mafia que controla el país".