¿2012 será como 2006?

Quienes engendraron la reforma electoral liberticida de 2007, prometieron que su criatura sería una suerte de seguro contra grandes conflictos post-electorales. Pero quizás se lleven una sorpresa muy pronto.

En 2006 el conflicto post-electoral se vio favorecido por la estrecha diferencia de votos entre el vencedor Felipe Calderón y el perdedor que quedó en segundo lugar, Andrés Manuel López Obrador. En 2012, si creemos las encuestas, la diferencia entre el primer lugar y sus competidores será tal que supuestamente no habría razón para un conflicto tras los comicios del 1 de julio. Pero esa diferencia puede ser lo de menos.

El 24 de abril Reforma publicó un reportaje con estimaciones sobre los gastos de campaña de Enrique Peña, que sólo en publicidad exterior habría erogado ya casi la tercera parte de los 336 millones que como tope tiene ese candidato. Dos días después la coalición Movimiento Progresista acusó a Peña de haber gastado ya 348 millones y dada la presunta violación a las disposiciones sobre gastos, el registro se le debería cancelar. Luego el PAN se sumó a la exigencia de investigación.

En una inserción pagada del 26 de abril, el IFE comunicó que…no tenía prisa en auditar las erogaciones y que los candidatos y partidos tenían hasta el 8 de octubre de 2012 para justificar sus gastos. Los perdedores no se van a esperar hasta entonces y desde misma noche del 1 de julio podrían estar impugnando la elección y reclamando la anulación, porque el gasto excesivo habría aniquilado la equidad.

La idea sería que la elección fuese anulada y que la autoridad jurisdiccional electoral a modo de sanción vetara la participación en los comicios extraordinarios del partido ganador en los comicios ordinarios (hay precedentes)…Que tal si es chicle y…

Pero no pegará y lo importante es que el cosmos de la política mexicana se está reordenando. Un nuevo Príncipe se dispone a ejercer el poder y ante él se postran los abyectos y los idiotas útiles; el que se va cree limpiar el closet y negociar tranquilidad; los derrotados se disponen a ser una oposición feroz y…breve; los defensores de las viejas víctimas se disponen a luchar por las nuevas. La vida pone a cada quien en su lugar, según sus valores y acciones.