Isabel Miranda de Wallace para el DF

Pues soy vecino del Estado de México. Pero si fuera vecino del Distrito Federal, votaría por Isabel para jefa de Gobierno , al igual que voté por ella como parte del jurado que le otorgó el Premio Nacional de Derechos Humanos 2010.

Si (según deseo) Isabel gana la elección, como Jefa de Gobierno enfrentará grandes retos y ya ahora -en tanto aspirante al cargo- debe construir una propuesta atractiva para los capitalinos, la cual no puede limitarse a las cualidades de su persona.

En tal sentido, Isabel considera -lógico- a la seguridad pública como el problema prioritario a atender. En comparación con la situación que prevalecía en 1997, la seguridad pública de la capital del país ha tenido una mejora que no se puede negar, como tampoco se puede negar que el problema NO está resuelto.

Tienen que bajar más los índices criminales; tiene que reducirse más la impunidad; deben erradicarse la corrupción y el hacinamiento en las prisiones locales; deben aumentarse los salarios en la policía e imponerse en la misma un esquema de responsabilidades, de modo que la permanencia en los cargos y las promociones dependan del cumplimiento de metas de reducción y contención del crimen. Y por supuesto hay que acabar la perniciosa influencia de La Hermandad en la policía…

Pero la problemática del DF no se reduce a la seguridad pública ¿Por qué si pese a que los perredistas no entregan tan malas cuentas en seguridad pública los capitalinos -en su mayoría- ya no los quieren en el gobierno local? Como decíamos hace una semana, el DF es la entidad federativa con la tasa promedio de desempleo más alta entre 2005 y 2011. Además entre, 1997 y 2010 es la sexta entidad con el menor crecimiento económico.

Si el DF está muy por debajo de su potencial económico, de ello no puede culparse a la economía nacional, ¿por qué entonces otras entidades federativas de este mismo país han crecido mucho más? La respuesta está en las políticas de los gobiernos locales y las del DF han sido tan malas como para que ocupe el último lugar entre 32 ciudades del país, según un ranking de competitividad del Banco Mundial.

Isabel tiene la gran oportunidad de ofrecer una propuesta ciudadana para detonar el potencial de prosperidad del DF.