Haciendo todo lo posible por perder

La Secretaría de Educación Pública, o para ser más precisos, el subsecretario de educación superior, Rodolfo Tuirán y el Instituto Mexicano de la Juventud, dieron a conocer los resultados de una “encuesta” , los cuales les sirven para dar aliento al mito de los 7 millones de “ninis” y que ellos elevan a casi 8, los cuales estarían engrosando las filas del crimen organizado (según fantasea José Narro).

No pierde tiempo ni oportunidad el señor Tuirán para promover su agenda, precisamente cuando su jefe, Alonso Lujambio concentra gran parte de su atención en la enfermedad que le aqueja (y la cual superará, deseo y creo).

La manera en que el cuento de los “ninis” fue construido inicialmente no resistía ni el análisis más somero. Las cuentas no checaban. La cifra mágica de 7 millones de “ninis” era varias veces superior a la de desempleados entre los 16 y 35 años de edad.

Entonces había que salvar el cuento con otros ingredientes, como los que introduce Tuirán: ahora resulta que las 3 cuartas partes de los supuestos “ninis” son mujeres, pues millones de ellas están dedicadas a labores del hogar. No importa cuantas veces se repita una mentira, ni como se le repita: nunca se volverá verdad.

Otra historia como esa, es la de las cifras sobre pobreza que divulgan los voceros del gobierno de Felipe Calderón. Según esos voceros (sí, los voceros de Calderón, no de sus opositores), hay más pobres y la pobreza es más severa en México que hace 10 años.

Hay mayor esperanza de vida, hay mejores condiciones en las viviendas (y más enseres), hay menor mortalidad materna e infantil, hay más consumo per capita de alimentos, hay más niños y jóvenes en las escuelas y ¿estamos peor que nunca?

¡Con estos voceros, Calderón ya no necesita detractores!

Y algo parecido ha venido sucediendo con el discurso gubernamental sobre la seguridad pública. Sus detractores acusan al Presidente de causar miles de muertos por haber desatado una “guerra”, pero los primeros que presentaron esas cifras al alza como si se tratara de un logro, fueron sus propios colaboradores. Ahora que si lo que Calderón busca es la derrota de su partido en 2012, tratando de presentar a su gobierno como el peor posible, ¡vaya que lo está logrando!