¿Hay 'indignados' en México?

Aunque en México se quiso imitar el movimiento de los "indignados" o de los "Occupy Wall Street", quienes se instalaron afuera de la Bolsa Mexicana de Valores resultaron un grupo muy pequeño de personas cuya presencia ha tenido poca trascendencia.

¿Por qué en España o Italia llenan las principales plazas y en México prácticamente están ausentes? ¿Por qué en Estados Unidos el movimiento Occupy Wall Street recibió un respaldo tan amplio mientras que aquí la indignación que deriva de la falta de oportunidades de empleo casi pasa de noche?

A mi juicio, hay dos razones.

La primera es que en México resistimos a admitir que estamos desempleados. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo detecta el desempleo a partir de preguntar a la gente y no de registros administrativos. En países en los que hay seguro del desempleo, además de las encuestas, uno de los indicadores relevantes son las solicitudes.

Por esa razón es que mientras en México la tasa de desempleo abierto en general es de 5.2 por ciento, en Estados Unidos es de 9.1 por ciento y en España -por ejemplo- es de 20 por ciento.

Pero las cifras oficiales muestran que, como en otros países, el desempleo se da principalmente entre los jóvenes, aunque con tasas más bajas.

Los datos oficiales nos dicen que en el País hay solamente 2.5 millones de desempleados.

De este total, 2 millones de personas tienen entre 16 y 34 años. Es decir, el 80 por ciento del desempleo se da entre los jóvenes.

Y, además, el 76 por ciento de los desempleados jóvenes tienen escolaridad de educación media-superior o superior.

Es decir, se configura el mismo tipo de desempleo que ha llevado a los movimientos a la calle en Europa o Estados Unidos.

La diferencia es que mientras que en España el desempleo juvenil llega al 40 ciento o en ciertos grupos de EU llega al 15 por ciento; en México, por ejemplo, el desempleo de los que tienen de 20 a 29 años es de 8.3 por ciento.

La segunda explicación es el acceso a la informalidad y el trabajo sin remuneración que muchos realizan y que los hace considerarse como ocupados.

Uno podría pensar que si, de acuerdo con la OCDE, en México hay 7.2 millones de "ninis", las cifras del desempleo deberían ser mucho mayores que los 2 millones de desempleados jóvenes reconocidos oficialmente.

Sin embargo, pese a estas cifras y la escasa respuesta en la calle, creer que en México podemos estar al margen de estos movimientos de jóvenes que han sacudido al mundo entero es un error.

El tipo de reacción que pueden tener a veces es sorpresiva.

Parece increíble, pero una de las bases del nuevo electorado priista, que le ha permitido revertir la tendencia perdedora de la primera década del siglo, son los jóvenes, que están decepcionados del régimen actual y que no padecieron el viejo régimen priista, con su autoritarismo o crisis recurrentes.

En otros países, la generación que vio frustradas sus expectativas ha puesto a temblar a gobiernos con sus manifestaciones públicas que los cuestionan.

En México probablemente el gobierno también tiemble... pero por el sorpresivo respaldo de los jóvenes al PRI.