En México importa menos la ley que las "negociaciones"

A los ciudadanos no se nos ha permitido saber lo que se discute en las mesas de negociación entre la CNTE y la Secretaría de Gobernación, supongo que porque no es nada bueno ni para el país ni para la reforma educativa.

La Secretaría de Gobernación dialoga con la Coordinadora a pesar de que ésta mantiene bloqueos de vías de comunicación que afectan a los ciudadanos y conserva cientos de vehículos robados. Pero además Segob no ha ofrecido ninguna información sobre los acuerdos.

La Coordinadora es la que ha dado a conocer arreglos que supuestamente han surgido de la mesa de negociación. Segob no ha confirmado nada, pero lo que presume la CNTE preocupa. No ha habido (todavía) un acuerdo para abrogar la reforma, pero Gobernación parece estar dando concesiones para las que no tiene facultades.

La información disponible sugiere que los maestros que no se han presentado a trabajar ya están recibiendo su sueldo. Los que deberían haber sido dados de baja, por haber faltado más de cuatro días consecutivos, siguen en la nómina. Han sido también liberados varios activistas de la CNTE acusados de delitos graves y que estaban en proceso.

El debate sobre el modelo educativo parece también una forma de abrir partes de la reforma a la negociación política. La CNTE hará sus propios foros, separada de la SEP, y someterá sus conclusiones al gobierno.

Hasta donde sabemos el gobierno no ha aceptado abrogar la reforma educativa. No podría hacerlo, supongo, después de haber dicho tantas veces que ésta no está sujeta a negociación.

Pero la CNTE se da cuenta que si mantiene sus bloqueos, y si sigue generando daños importantes a empresas y ciudadanos, tendrá al gobierno contra la pared y podrá ir obteniendo concesiones graduales. Por lo pronto ayer Enrique Enríquez, de la sección 9, proclamaba feliz: "La reforma ya se cayó".

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, parece también muy satisfecho con la negociación. Ha expresado su extrañeza de que los empresarios se quejen en un momento en que, según él, ha habido avances importantes en el diálogo.

Es verdad que los dañinos bloqueos de las vías de ferrocarril en Michoacán se han levantado, y que también han concluido algunos cierres de carreteras, pero para muchos empresarios de Oaxaca, que ayer decretaron un paro de labores y se manifestaron a favor de que el gobierno garantice el derecho al libre tránsito, estos avances no son suficientes.

Los empresarios, especialmente en Oaxaca, siguen pagando el costo de la inseguridad jurídica. Nunca saben si una carretera estará abierta o cerrada, o si un camión o autobús será robado o no. Los hoteles y restaurantes turísticos de la ciudad de Oaxaca y de lugares como Puerto Escondido han perdido buena parte de la temporada de vacaciones escolares con tasas de ocupación y de clientes muy inferiores a las normales.

El que el gobierno mande a la Secretaría de Economía a ofrecer créditos especiales a los empresarios afectados parece una burla ante el hecho de que el gobierno se ha negado a garantizar el libre tránsito o a actuar ante el robo de vehículos.

Si preocupa que el gobierno ha tenido miedo de cumplir y hacer cumplir la ley, también inquietan los posibles resultados de esta negociación en lo oscurito. No sabemos a cambio de qué se han dado los "avances" que presume el secretario de Gobernación.

La verdad es que esta mesa de negociación está recalcando que en México importa menos la ley que las negociaciones que los grupos de poder tienen en lo oscurito con el gobierno.