Rescatemos México: La decepción de Fox

La esperanza del cambio, que aunque desgastada todavía representaba el Presidente Vicente Fox en 2004, fue uno de los factores que animó a la gente a salir a la calle el 27 de junio para protestar contra la inseguridad, indicó Fernando Schütte, quien presidía el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública del Distrito Federal.

Sin embargo, consideró el activista 10 años después, el entonces titular del poder Ejecutivo decepcionó con su reacción hacia la expresión ciudadana.

"Yo creo que hubo un fenómeno aquí que hay que entender, mucha gente supuso que con Fox realmente llegaría un cambio, evidentemente el 90 por ciento que así lo pensó quedó decepcionada.

"Yo creo que salieron a la calle pensado que ese cambio era posible también en materia de seguridad y que con Fox, un Presidente que como candidato se había mostrado como un gran demócrata, la gente se animó a salir a la calle, con todo y que el capital político de Fox estaba ya perdido", indicó.

Shcütte, quien ahora se desempeña como secretario técnico de la Conferencia Nacional de Secretarios de Seguridad Pública, en la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), dijo que la respuesta a nivel federal fue muy lenta y a regañadientes y que la Administración foxista no dimensionó correctamente el hartazgo ciudadano.

"Les preocupó (la marcha) pero no se ocuparon de ella. En realidad las cosas fueron demasiado lentas, los cambios se dieron demasiado lentos.

"Hoy sí podemos ver que ya hay un camino para los juicios orales, hoy podemos ver que hay una coordinación absoluta, entre las diferentes instancias del Gobierno federal, con los estados y dentro de los estados, pero ésto no existía en ese momento", dijo el activista.

El 27 de junio de 2004, miles de mexicanos salieron a las calles vestidos de blanco para participar en la marcha "Rescatemos México" que contemplaba diversas demandas para mejorar la seguridad en el País.

Entre éstas, el combate a la corrupción y a la impunidad, el control de los Ministerios Públicos, una reforma penal, una Policía transparente, erradicación del secuestro, prevención del delito, derechos de las víctimas y mejoras del sistema penitenciario.

Schütte señaló que también el Gobierno capitalino, que encabezaba Andrés Manuel López Obrador, hizo una mala lectura de la marcha, acusando a los organizadores de actuar en contra de él sin considerar la problemática de inseguridad que había tenido la capital del País de años atrás.

"Ya veníamos con problemas, sobre todo de secuestro en las ciudades y robo a mano armada, robo a transeúnte, en fin, y con un enorme grado de impunidad y se cinismo de parte de las autoridades, de parte de las policías, de los ministerios públicos una inmensa corrupción y hubo un momento de hartazgo brutal", señaló.